17 de enero de 2013 / 02:49 a.m.

Monterrey.- • Mientras la joven que quedó herida durante la balacera contra ministeriales en la colonia Mirasol, y quien resultó ser menor de edad, se encuentra estable, su cómplice fue arraigado por la Procuraduría estatal.

Informes oficiales identifican a la adolescente como Sarahí Ramírez de 17 años de edad; ella se encuentra internada en el Hospital Universitario y presenta una herida no profunda en la cabeza, al parecer provocada por un proyectil de arma de fuego.

Ella fue declarada fuera de peligro debido a que la bala no le afectó órganos vitales, y no se descarta que en las próximas horas sea dada de alta y que las autoridades la sometan a investigación.

Por su parte el detenido, Pablo Fernando Caldera Valadez, de 25 años de edad, se encuentra ya arraigado y bajo investigación del Ministerio Público.

Trascendió que Caldera Valadez ha confesado su implicación con un grupo de la delincuencia organizada que operaba en el sector norte y norponiente de la ciudad de Monterrey.

De los dos sujetos que fueron abatidos por los agentes ministeriales al mediodía del lunes, solo uno de ellos ha sido identificado por los familiares en el Servicio Médico Forense del Hospital Universitario.

Se trata de Cristian Alejandro Rangel Hernández, quien contaba con 27 años de edad y tenía su domicilio en la colonia V Centenario del municipio de Escobedo, Nuevo León.

El otro sujeto sigue como NN (No Nombre) y según se dio a conocer, ninguna persona ha acudido a informarse o a tratar de reclamarlo.

Los hechos que desencadenaron esta investigación, tuvieron lugar a las 12:20 horas del 14 de enero en las calles Guajillo y Maguey en la colonia Mirasol, que se ubica en la zona de ciudad Solidaridad, al norponiente de la ciudad.

En ese sector el personal ministerial detectó un automóvil Chrysler Cirrus, del cual se dijo, acababa de ser robado violentamente en los límites de San Nicolás y Apodaca por tres hombres y una mujer que portaban un arma larga.

Tras detectar el coche, los policías le marcaron el alto a los tripulantes pero estos hicieron caso omiso y comenzaron a dispararles, por lo que los agentes pidieron el apoyo de los compañeros suscitándose una persecución y balacera a lo largo de varias calles.

Fue frente a la escuela secundaria Emilio Guzmán Lozano,en el que estudiaban aproximadamente 700 alumnos, donde dos de los ocupantes del Cirrus bajaron de la unidad tratando de huir, pero fueron abatidos en la vía pública.

La pareja de Pablo Caldera y Sarahí Ramírez continuó avanzando en el auto por la calle Guajillo hasta la avenida Colosio, donde fueron copados por una patrulla ministerial, resultando con heridas al enfrentarse a los elementos.

Mientras Sarahí Ramírez fue llevada al Hospital Universitario bajo custodia, Caldera Valadez quedó recluido en las celdas de la corporación investigadora, pues sólo presentaba dos rozones de bala, siendo estos en el hombro derecho y el abdomen respectivamente.

Trascendió que las autoridades aseguraron en estos sitios por lo menos un fusil AR-15 y una pistola escuadra, por lo que hasta el momento continúan las indagatorias.

Redacción