19 de octubre de 2013 / 09:59 p.m.

Pachuca.- A la edad de 48 años, le fue diagnosticado cáncer de mama a Laura Rivera Castañeda, en ese momento, entró en depresión severa, vivió con la noticia en silencio para no preocupar a su familia.

Originaria de la capital del estado, tras dar vueltas a la situación, seis meses después, platicó con su esposo Gregorio Monzalvo, sorprendido por la actitud de ella, brindó su incondicional apoyo y emprendieron juntos la lucha contra la enfermedad.

Laura contó que semanas enteras no dormía, le preocupaba dejar solos a sus tres hijos, de 24, 12 y 8 años de edad, sin embargo, entendió que más que preocuparse, debía ocuparse para combatir el tumor, el cual, le dijeron los médicos, podría alojarse en ambos senos, de no atenderse a tiempo.

Comentó que ninguna mujer en su familia tuvo este padecimiento, situación que la desconcertó al preguntarse porque a ella le había tocado pasar por el cáncer.

Un 17 de febrero, relató, inició la carrera por la vida, -así le llamó ella-, junto con esposo, hijos y otros familiares. Cada visita médica, cada quimioterapia, cada tratamiento, no fueron obstáculos para dar paso constante y alcanzar su objetivo, curarse de uno de los males que más aquejan a las mujeres, si no se tratan oportunamente.

En este camino, expresó, vio como decenas, eran diagnosticadas con la enfermedad al igual que ella, algunas de edad más avanzada y algunas otras más jóvenes, y decidió mostrar entereza y animarlas, para que no se dieran por vencidas y continuar los tratamientos que los especialistas les indicaban.

Aún con una cirugía en el seno izquierdo, estudios clínicos constantes, radioterapias y quimioterapias, tras perder su cabellera castaña y debilitarse físicamente, su actitud, expresó Laura, fue lo que la hizo sobresalir, vivir, reír, luchar, valorar y compartir con otras féminas su situación.

Notimex