22 de julio de 2013 / 02:56 p.m.

En el fraccionamiento Villas de Oriente aparentemente no pasa nada. La gente entra y sale de las torres de departamentos, lava su coche, regresa del mercado y los niños juegan. Al fondo llaman la atención tres altares juntos: la Santa Muerte, San Judas Tadeo y el Sagrado Corazón de Jesús. Cerca de ellos hay una lona con un mensaje peculiar: ""Dios me pidió que te dijera, Griselda, que todo irá bien; no importa cuánto se esfuercen tus enemigos, este año no tendrán éxito…""

Cerca está el departamento de Griselda Sotelo Yépez, desaparecida el 6 de julio en Oaxtepec, Morelos, con seis personas más (su esposo, dos hijos con sus respetivas parejas y una amiga que también es empleada doméstica). Hasta ahora la PGJDF ha señalado como responsable del presunto secuestro a Perla Rencillas Camacho, conocida por la familia desde hace varios años.

Sentada en un sillón de la sala, Karla Olguín Sotelo, hija de Griselda, espera. La policía morelense le informó que si había alguna pista sobre la desaparición múltiple llamaría. Sin embargo, la “paciencia” dejó marca en sus ojos con un par de ojeras y un cenicero lleno de colillas en la mesa.

Accesible —aunque en el fondo, molesta— Karla acepta dar una entrevista a MILENIO para aclarar los rumores creados alrededor de esta historia. Dice que su familia fue secuestrada en cuatro viajes y no tres, como se dijo inicialmente. El pretexto fue visitar un terreno en Oaxtepec. “Todo sucedió los días 6 y 7. Se llevaron primero a mi mamá, a su esposo, José Antonio Aguilar Pineda, y a mi hermano Óscar Yonathan Olguín Sotelo.

""Después alguien regresó aquí y dijo a mi hermana Michel que habían tenido un accidente, que mi mamá había fallecido y que tenían que ir a reconocer el cuerpo. Pero esa misma persona que vino se contradijo, porque informó a la empleada doméstica, Adriana Érika Méndez Sánchez, que mi hermano estaba en la delegación detenido. Con ese pretexto se llevaron a Michel y a su esposo, Luis Antonio Valadez Zúñiga. Luego vino otra persona y se llevó a Adriana Érika y a Mónica Benítez Jaramillo, quien es novia de mi hermano Óscar. El cuarto viaje fue cuando regresaron por los siete niños: tres son mis sobrinos (nietos de Griselda) y los otros cuatro son hijos de Adriana Érika Méndez Sánchez"".

Karla estaba en Acapulco cuando recibió la llamada de una vecina.""A tu mamá le pasó algo; Adriana Érika llamó por teléfono y dijo que había cosas malas en la casa donde estaban, que las cosas no eran como se las habían pintado a Griselda"". A partir de ese momento, narra Karla, los celulares de todos los desparecidos enviaban a buzón o marcaban fuera de área.

El martes 8 ella llegó al DF, pasó por el Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) y el Ministerio Público. Cuando los niños fueron encontrados, viajó a Puebla y Morelos. Pero, refiere, en ese momento comenzó una serie de rumores que afectaron la imagen de su madre.

""Los medios de comunicación no ayudaron en nada, porque dijeron que estaban desaparecidos, luego que secuestrados, después que fue un ajuste de cuentas y se dedicaron a atacar a mi mamá, señalándola de invasora de predios hasta en otras delegaciones (Iztacalco y Gustavo A. Madero).

""Mi mamá no tiene dinero, solo trabaja en Iztacalco; el único departamento que tiene es éste, pero fueron a inventar al Instituto de Vivienda del DF (Invi) que había vendido departamentos; la denunciaron por fraude, despojo… ¡por todo! Nunca lo pudieron acreditar. Por eso no tiene los antecedentes penales que le inventaron: mi mamá nunca ha estado en un reclusorio ni siquiera en un separo"" aseguró Karla.

Villas de Oriente se compone de 265 departamentos divididos en torres, por colores. Los amarillos se conocen como El Huizachito, los azules como Benita Galeana y los verdes pertenecen a la agrupación Unidos con Griselda AC; son un total de 118. El oficio del Invi, SOT/4536/2006, de noviembre de 2006, así lo señala. Está dirigido a la propia Griselda y señala que la quinta etapa quedará a cargo de su agrupación.

Pese a los argumentos de Karla, la página web del Invi contiene quejas de habitantes de esta unidad, quienes entre 2008 y 2010 dejaron mensajes acusando a Griselda Sotelo Yépez por abusos de cobro por departamento, reventa de éstos, cajones de estacionamiento que costaban entre 15 mil y 35 mil pesos, amenazas de desalojo a los inconformes (“por la buena o con uso de violencia”) y cierre de accesos con candado. Hubo también quien acusó a su hijo y su yerno de ostentarse como policías judiciales, lo que ocasionó temor entre los vecinos.

""Nada de eso es cierto; si lo fuera, ella tendría un carro padre, muebles bonitos, dinero. Y simplemente no los hay. Mi mamá trabaja con partidos y ella hace limpias, no es bruja, no es santera. Dios le dio un don con el que ella puede hacer cosas o curar gente y ella trabaja así. Un líder cobra también por otras cosas y ella siempre ayudaba a las madres solteras, a niñas, a otros. Mi hermano se dedica más a la cría de perros y mi cuñado vende MP3 en el Centro"", señala Karla en respuesta a las acusaciones.

El 7 de septiembre de 2012 el Invi suspendió todo tipo de apoyo a su organización y emitió una suspensión el 6 de diciembre del mismo año, recién entrada la administración de Miguel Ángel Mancera.

Griselda también era conocida por el diputado perredista Daniel Ordóñez. ""Es mi amiga y es líder de vivienda. Más que conflictiva, era una mujer de carácter fuerte, brava, decidida. Ella no invadía predios, sino vivienda ya construida. ¿Eso era legal? No, pero sí era legítimo para sus agremiados. Pregúntele a quienes recibieron su ayuda"", refiere el legislador local.

Karla Olguín dice desconocer dónde vive Perla Rencillas Camacho. ""Creo que ella se equivocó de persona y quienes tienen a mi familia ni se imaginaron que aquí no hay nada. Yo creo que hasta Perla puede estar en problemas con esa gente, porque puso a la persona equivocada"".

— ENTREVISTA POR ÉRIKA FLORES