10 de julio de 2013 / 11:24 p.m.

Cancún • Una mujer de 45 años, al parecer con trastornos mentales alteradas, vive desde el 30 de junio en el aeropuerto internacional de esta ciudad. El Grupo Asur, concesionario de la terminal, informó que busca a la familia, pues la mujer requiere atención psicológica y medicamentos.

Marcela Silvia Montaño Mancera, originaria del Distrito Federal, como revela su pasaporte, permanece junto a su equipaje y ahí pernocta. Come en restaurantes del aeropuerto, compra revistas y refrescos y dispone de tarjetas para sacar dinero de cajeros automáticos.

Llegó al aeropuerto de Cancún el domingo 30 de junio, durante varios días pasó desapercibida, hasta que la semana pasada agentes de la Policía Federal asignados al aeropuerto se dieron cuenta de que hablaba en voz alta, al parecer predicando con una biblia. Entonces se percataron de que tenía días deambulando por la terminal.

Uno de los grupos de vigilancia trató de platicar con ella y se percató de que tiene problemas mentales, “sin ser médicos es evidente que no actúa normalmente”, dijo una oficial.

Los agentes reportaron el hecho a sus superiores y estos al director del aeropuerto, Carlos Trueba Coll, pidió a un psiquiatra someterla a valoración, el resultado indicó aparente cuadro esquizofrénico.

Hasta ahora Marcela Silvia Montaño no ha mostrado síntomas de violencia, no agrede a las personas. Tampoco ha robado, su continente es tranquilo y usualmente amable. Con frecuencia se la ve hablando sola en español e inglés.

En busca de mayor información, la Policía Federal Preventiva la han sometido a varias revisiones de rutina. En una de ellas presentó su pasaporte mexicano, que consigna como su nombre y apellidos Marcela Silvia Montaño Mancera, lugar y fecha de nacimiento, el 2 de mayo en el Distrito Federal.

La Policía Federal dispuso la localización de algún familiar, hasta el momento sin resultados.

En las revisiones, Montaño Mancera, comentó a los agentes que contrajo matrimonio con un ciudadano estadunidense, pero no proporcionó detalles como fecha de la boda, lugar de residencia, ni nombre de su cónyuge. Por esto tiene pasaporte mexicano y estadunidense.

La mujer se asea en los sanitarios, se cambia de ropa. No es una persona indigente y parece tener cierto nivel de cultura. Usa ropa de buena calidad y pasa la mayor parte del día con sus enormes maletas frente a la zona de registro de pasajeros.

El director del aeropuerto, Carlos Trueba Coll manifestó que la responsabilidad de Asur es cuidar la salud de la mujer, por su condición de usuaria. Marcela Silvia no puede ser detenida porque no viola ninguna ley, ni afecta la operación del aeropuerto, tampoco molesta a pasajeros, usuarios o empleados.

En el reporte original de la Policía Federal se estableció que dijo requerir medicamentos. Sin embargo hasta ahora ha rehusado tomar algunos que sugirió el psiquiatra.

Marcela Silvia llegó al aeropuerto Cancún el 30 de junio. A pesar de que no tiene problemas para responder a la policía, se mantiene en reserva y evita platicar con hombres, sólo acepta conversar con mujeres.

FERNANDO MERAZ