11 de septiembre de 2013 / 03:08 p.m.

Monterrey  • A 12 años de distancia de la primera concesión del servicio de recolección de basura, el ex alcalde Felipe de Jesús Cantú defendió el tema y recomendó a la actual administración blindar bien el nuevo contrato.

Específicamente, el panista indicó que el rubro de sanciones debe quedar bien acotado, y fijarse además una revisión justo a la mitad de la concesión, dado que el período de 15 años es muy extenso.

“Habría que prever una renovación en el ínter, porque si fueran los mismos vehículos durante 15 años sería muy malo, pero si se contempla una renovación, ya sea paulatina o total, pues entonces sería una buena decisión.

“El municipio tiene que buscar las mejores condiciones independientemente de lo que se trate, ahí en el contrato tienen que ponerse las sanciones por el número de quejas, por ejemplo, si se establece el número máximo de quejas permitidas, si rebasa ese, podría haber una sanción por parte del municipio.

Otro punto a cuidar es la transparencia, opinó el ex alcalde, ya que dada la cantidad de recursos que implica la recolección de basura lo mejor es que se involucre a los ciudadanos para que avalen la limpieza del proceso.

“Todos los procesos que impliquen recursos públicos implican que haya una participación de la sociedad a través de la transparencia, si se pueden observar las acciones específicas de cada uno, si las decisiones se enuncian cada una de las razones, creo que sería lo mejor y así todo mundo nos enteramos, después de todo es dinero de los impuestos que todos pagamos”, manifestó el también ex diputado federal.

Cantú Rodríguez recordó que en su gestión el servicio se concesionó sólo por 7 años, y los 5 restantes fueron prorrogados por los alcaldes que le sucedieron en el cargo.

Al entregar a una empresa privada la responsabilidad del servicio, el costo de recolección por tonelada de basura se redujo en 100 pesos, puntualizó el también ex diputado federal.

“Fueron varias las circunstancias que llevaron a eso, no era un compromiso de campaña, fue un tema que sobrevino durante la gestión, tenía que ver con la cantidad de inversión que tenía que hacerse para poder renovar los camiones.

“Cuando vimos la cantidad de dinero que se necesitaba para invertir, y los costos aledaños, es decir, todos los accesorios que tienen que ir alrededor de eso (…) se hizo un conteo y se vio que convenía intentar algo diferente”, explicó el ex alcalde de Monterrey al respecto.

A decir del panista, los primeros días fueron caóticos, pero en lo sucesivo las quejas se redujeron a sólo 15 por día, tomando en cuenta que la ciudad cuenta con 1 millón 100 mil habitantes.

 — LUIS GARCÍA