4 de febrero de 2013 / 01:58 p.m.

Monterrey.- Ante la descomposición de los cuerpos policiacos preventivos municipales, que en los últimos tres años obligó a una depuración de unos cinco mil elementos en la zona conurbada, las autoridades han optado por la militarización, albergando actualmente en sus filas a unos mil 206 agentes emanados de la milicia y 22 de la Marina, incluyendo 18 personas que aún pertenecen a la fuerza naval.

MILENIO Monterrey informó que durante las administraciones pasadas, los municipios metropolitanos echaron a la calle a miles de ex uniformados, la mayor parte por no haber aprobado los exámenes de control de confianza; otros fueron a dar a prisión, cientos renunciaron y algunos fueron abatidos, por sus relaciones con el crimen organizado, o murieron por combatirlo.

Entre las administraciones municipales pasadas y las actuales, en Guadalupe causaron baja 908 elementos; en Monterrey, alrededor de 500; en García, 692; en Apodaca, 789; en Escobedo, 518; en Santa Catarina, 550; San Nicolás despidió a 410, Benito Juárez a 180, San Pedro a 119 y Cadereyta a unos 88.

En medio de la crisis policiaca que en algunos municipios rurales los dejó sin departamento de Policía, por lo que la seguridad pública en 18 ayuntamientos es prestada por el Ejército Mexicano y la Fuerza Civil, los municipios buscaron en los militares retirados o con bajas voluntarias, la solución al déficit.

García fue uno de los municipios que empezó a captar militares desde el inicio del mandato de Jaime Rodríguez Calderón, a quien el 4 de noviembre de 2009, a cinco días de iniciar su gestión, le asesinaron a su secretario de Seguridad, el general brigadier Juan Arturo Esparza García, y a dos militares que eran sus escoltas.

Al ex edil intentaron también ejecutarlo en dos ocasiones, de acuerdo con su testimonio, ex policías de García, el 25 de febrero del 2011 y el 29 de marzo del mismo año.

De acuerdo con información del municipio, actualmente de su base policiaca de 189 elementos, 109 son emanados del Ejército Mexicano, cuatro militares en retiro y 105 que causaron baja digna.

Escobedo, donde en la pasada administración su entonces alcaldesa sufrió una serie de atentados y amenazas de muerte, de acuerdo también a sus dichos, orquestados por ex policías, también hizo punta en la contratación de ex miembros de la milicia.

Ahí, de acuerdo con cifras oficiales, de sus 400 policías, 172 son de procedencia militar, 30 en situación de retiro y 142 que se dieron de baja.

Guadalupe también inició la militarización. La Secretaría de Seguridad Pública informó contar con 414 policías surgidos de la milicia y ocho que pertenecieron a la Marina.

Entre los militares están 48 en retiro y 366 que se dieron de baja, mientras que los de la Fuerza Naval, dos son retirados, y los restante seis dimitieron. El universo actual de elementos policiacos allí es de 612.

En San Nicolás, donde la fuerza policial es de 650 elementos, las cifras oficiales establecen que 168 fueron militares; cinco oficiales retirados, cinco de tropa también en retiro y 158 que solicitaron su baja. También hay seis ex marinos.

En Santa Catarina se informó que de su base de 166 policías, 84 provienen del Ejército Mexicano y dos de la Marina.

Apodaca informó que de sus 207 uniformados, 154 provienen de las fuerzas armadas, mientras que en Cadereyta, la totalidad de la Dirección de Policía, 60, son de extracción militar.

Monterrey cuenta con 18 mandos de la Semar y unos 45 ex militares que fueron contratados en la pasada administración.

El municipio de San Pedro declinó contestar las preguntas que le fueron enviadas.

ALEJANDRO SALAS