31 de enero de 2013 / 02:19 p.m.

Monterrey • Durante los últimos tres años, marcados por la violencia, la zona metropolitana de Monterrey no sólo padeció miles de ejecuciones, cientos de secuestros y miles de delitos, también registró alrededor de cuatro mil 685 bajas de policías.

La mayor parte de elementos municipales fue dada de baja cíclicamente por no aprobar los exámenes de control de confianza; otros fueron a dar a prisión o perecieron, por sus vínculos con el crimen organizado, algunos fallecieron en cumplimiento de su deber, mientras que otros decidieron renunciar voluntariamente.

En este conteo se tomó en cuenta a ocho de los nueve municipios conurbados, ya que San Pedro Garza García, uno de los que menos baja registró, no proporcionó información, pero se incluyó a Cadereyta, uno de los vecinos más cercanos de la metrópoli.

Benito Juárez y Monterrey tampoco contestaron un cuestionario enviado con anticipación, pero las cifras fueron establecidas –en el caso de la capital, conservadoramente- por declaraciones de sus ex alcaldes del trienio pasado y los entrantes, registradas en este medio.

El municipio de Guadalupe fue uno de los que más depuró a su cuerpo policiaco, pues reveló que durante la administración de la alcaldesa Ivonne Álvarez 908 policías abandonaron la corporación.

El informe detallado por el secretario de Seguridad Pública, coronel Enrique Alberto San Miguel, establece que de los 908 uniformados que dejaron la corporación entre 2010 y 2013, 457 por renuncias voluntarias, 157 por pérdida de confianza, mientras que 24 perecieron, la gran mayoría, en forma violenta.

El resto se fue por ceses, faltas y por no cumplir con el perfil, entre otras causas.

Actualmente Guadalupe cuenta con 604 elementos, por lo que con sus depuraciones prácticamente han renovado el cuerpo policiaco en dos ocasiones.

El 18 de octubre de 2011, la entonces alcaldesa daba cuenta en su Segundo Informe de Gobierno la baja de 629 policías, 80 de los cuales fueron arrestados y sujetos a proceso por haber cometido diversos delitos.

“"El primer frente fue limpiar la casa, la depuración total; a la par de la depuración, arrancamos un segundo frente, que fue un reclutamiento en todo el país, por el cual en los últimos meses hemos reclutado a 388 nuevos elementos"”, dijo en aquella ocasión la actual senadora.

En la capital, la polémica y cuestionada Policía Regia, ahora llamada Policía de Monterrey, tuvo también tres años de escándalos en sus filas por albergar a cientos de elementos vinculados con el crimen organizado o incurriendo en delitos comunes.

El 20 de septiembre de 2010, al primer año de su gestión, el entonces alcalde Fernando Larrazabal hablaba de 350 elementos cesados, principalmente por no aprobar los exámenes de confianza. De hecho, alrededor de 100 de éstos, fueron acusados por robo, extorsión y otros delitos.

Al inicio de la actual administración, la alcaldía dio a conocer que unos 80 elementos no aprobaron los controles de confianza, por lo que fueron dados de baja, mientras que de los 500 nuevos elementos que fueron preparados por la Marina, alrededor de 20, decidieron dimitir y regresar a sus lugares de origen.

En tanto, 90 elementos de la Marina, que también iniciaron patrullajes, al inicio de la actual administración municipal en noviembre de 2012, dejaron repentinamente de operar.

Un municipio cuyas depuraciones llaman la atención es García.

Allí han dado de baja en los últimos tres años a 692 elementos, de los cuales 32 cayeron por enfrentar proceso penal, 365 fueron cesados por no servir a la Secretaría de Seguridad y 165 por no aprobar las evaluaciones de control de confianza.

Mientras tanto, 65 fueron reajustados por bajo desempeño y otros 65 presentaron su renuncia en forma voluntaria.

Apodaca es un municipio que también ha tenido una alta rotación de policías, pues de acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad, en los tres años pasados salieron de la corporación 789 elementos.

La fuente señaló que 189 policías causaron baja por no aprobar el examen de confianza, 509 presentaron su renuncia y los restantes 100 se fueron por diversas causas, desde conclusión de contrato, ceses o abandono de trabajo.

En el caso del municipio de Escobedo la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad informó que en tres años causaron baja 518 policías, pero no especificó los motivos concretos.

En Santa Catarina, las bajas en ese lapso han sido de 550 elementos, de los cuales 318 fueron por estar sujetos a proceso judicial, 210 por reajuste y 22 por faltas injustificadas.

En el caso de San Nicolás, según revelaciones que en su momento hizo el entonces alcalde Carlos de la Fuente, la Policía tuvo una serie de depuraciones que arrojan en los últimos tres años unos 410 policías dados de baja por diversos motivos.

En el municipio de Benito Juárez, donde indagaciones de la Procuraduría de Justicia revelaron que en la administración pasada policías municipales llegaron a mantener en las celdas cautivas a personas secuestradas por delincuentes organizados, las depuraciones apuntan al menos el despido de 180 elementos.

De acuerdo con el dicho del ex alcalde priista, Luis García, a raíz del cese de policías entre finales del año 2011 y principios del año pasado, se quedaron sólo con ocho policías, por lo que tuvieron que ser apoyados por la Fuerza Civil.

En Cadereyta, hasta la administración pasada los datos revelaban el despido de 88 elementos.

Las cifras

Municipio /// Polis dados de baja

Guadalupe 908

Apodaca 789

García 692

Santa Catarina 550

Escobedo 518

Monterrey 450

San Nicolás 410

Benito Juárez 180

Cadereyta 88

Total 4,685

ALEJANDRO SALAS