25 de diciembre de 2013 / 05:43 p.m.

El año que acaba se ha caracterizado por la titánica lucha entre el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic, una apasionante rivalidad que ha dejado atrás otras míticas del pasado y que amenaza con ampliarse la temporada que viene, con el permiso del argentino Juan Martín del Potro.

Entre ambos han acaparado 17 torneos, con diez de ellos en 14 finales para el de Manacor, al que le han faltado dos meses del curso, tras reaparecer en febrero después de siete meses de ausencia, y que ha triunfado en dos Grand Slams, Roland Garros y Abierto de EE.UU.

Sin lesiones, Djokovic ha sido capaz de ganar siete torneos, con el Abierto de Australia y el Masters como mejores referencias, y con un sprint final arrollador ganando cuatro títulos consecutivos, Pekín, Shanghái, París-Bercy y la reunión de Maestros de Londres, en una desesperada lucha para recuperar el puesto de número uno, arrebatado por Nadal en la capital de China, y con 24 partidos ganados de forma consecutiva en el último repecho.

Los dos se han enfrentado este año en seis ocasiones, con empate a tres, aunque en el cómputo general, récord en la Era Open, Nadal domina por 22-17.

El zurdo español falló en Wimbledon, donde el belga Steve Darcis le apeó en primera ronda, y allí fue profeta en su tierra el escocés Andy Murray que acabó con una larga espera de 77 años para el tenis británico, alzándose con uno de los títulos que jamás ha deseado tanto una nación.

El que ha dado un salto de calidad, lo suficiente para amenazar en un futuro no muy lejano a los de la cúpula, es el argentino Juan Martín del Potro, ganador de cuatro torneos, Rotterdam, Washington, Tokio y Basilea, que ha finalizado quinto del mundo, pero a tan solo 545 puntos del tercero, ganando por primera vez en un mismo año a Djokovic, Nadal, Murray, Ferrer y Federer.

Polémica aparte su renuncia a participar en la primera eliminatoria del 2014 contra Italia en Copa Davis, síntoma evidente de sus desavenencias con el presidente de la Asociación Argentina de Tenis (AAT) Arturo Grimaldi, y con el capitán, Martín Jaite, el jugador de Tandil es la pieza más valiosa del tenis suramericano que este año ha perdido a David Nalbandian con su retirada.

La temporada también marcó el descenso en la clasificación del considerado mejor jugador de todos los tiempos, el suizo Roger Federer, que terminará el año sexto del mundo. Con un solo título (Halle), sin entrenador tras despedir a Paul Annacone, cambiando de tamaño de raqueta, y con dudas sobre su juego, el de Basilea ha prometido prepararse a fondo para el 2014 y amenaza con regresar.

El tenis latinoamericano vivió de los éxitos de Del Potro, al que se unieron los también argentinos Horacio Zeballos, verdugo de Nadal en su regreso al circuito en Santiago de Chile, Juan Monaco, ganador en Dusseldorf, y Carlos Berlocq en Bastad. "Delpo" fue también finalista en Indian Wells y Shanghái, David Nalbandian en Costa do Sauipe, Monaco en Kitzbuhel, Federico Delbonis en Hamburgo, y el colombiano Alejandro Falla en Bogotá.

Por segundo año consecutivo, la República Checa se llevó la Copa Davis, al vencer a domicilio a la Serbia de Djokovic, con bajas de Janko Tipsarevic y de Victor Troicki en Belgrado, por 3-2, de nuevo con Radek Stepanek como héroe al ganar, como en el 2012 contra España en Praga, el último punto de la final.

En el circuito femenino, la estadounidense Serena Williams demostró que pese a su edad, 32 años, cuando está bien físicamente no tiene rival. La menor de la saga ganó 11 torneos este año, entre ellos Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos, y el Masters por cuarta vez, para acabar a final de año en el trono de la WTA por tercera vez en su carrera.

Su dominio no tuvo rival, porque aunque la bielorrusa Victoria Azarenka ganó tres torneos, entre ellos el Abierto de Australia, pocas jugadoras tuvieron oportunidad para brillar en esta temporada. Una de esas excepciones fue la rumana Simona Halep, que después de su operación de reducción de pechos, ganó seis títulos.

En Wimbledon, la francesa Marion Bartoli aprovechó la oportunidad de su vida para hacerse con el plato de campeona, en un año en el que la rusa Maria Sharapova se hizo con Indian Wells y Stuttgart, y puso fin a la temporada con demasiada antelación al resentirse del hombro derecho.

En la final de la Copa Federación, Italia venció (4-0) con contundencia a Rusia, que falta de estrellas apenas pudo hacer frente a las Sara Errani y Roberta Vinci en la final celebrada en Cagliari.

El tenis latinoamericano femenino se quedó sin títulos. Tan solo la colombiana Catalina Castaño, finalista en Cali, y la argentina Paula Ormaechea, subcampeona en Bogotá, lucharon por el título.