Julio Saucedo
16 de enero de 2013 / 07:09 p.m.

En quince días el León disputará cinco partidos, recorrerá 17, 860 .80 Km. en viajes y definirá su pase a la fase de grupos de la Copa Libertadores. Gustavo Matosas se apoyará de la rotación de jugadores para sacar avante los compromisos, así que advierte que “nadie se asuste con los cambios”.

“Podemos sacar esto (calendario) a flote con la rotación de jugadores nada más, no conozco otra manera, hay que tener buenas recuperaciones, buena alimentación, buen descanso, economizar en cada viaje el desgaste físico”, comentó el estratega felino.

“Hay una necesidad por todo lo que se viene ahora que es jugar más futbol y de tener a varios jugadores bien en la parte física y futbolísticamente para lo que vamos a enfrentar, así que nadie se asuste por los cambios”, afirmó.

Los movimientos podrían presentarse desde este viernes cuando la fiera reciba al Toluca, uno de ellos es obligatorio en el centro del campo por la suspensión de Carlos Peña, pero podrían verse más, pues el martes encaran su primer compromiso de Copa Libertadores ante Deportes Iquique.

El León enfrentará a los Diablos no sólo con la necesidad de obtener su primer triunfo en el campeonato, si no continuar trabajando para estar en su punto fino, pues el tiempo de pretemporada no fue suficiente para afilar las garras del León, señala Matosas.

En esta rotación durante los quince días, el técnico esmeralda podría dar oportunidad a todos sus elementos de la plantilla.

“Es riesgoso (porque algunos tienen poca actividad) pero yo lo he compensado en los entrenamientos, es algo que la gente no ve, acá se ha hecho mucho futbol porque necesito tener a todos de la mejor manera, así que ahí está la oportunidad que todo jugador desea”, apuntó el estratega uruguayo.

A pesar de haber tenido un gran año en 2012, no le ha ido bien al León en el arranque de 2013 y ahora tendrá una dura prueba con cinco partidos en quince días, Matosas comprende del reto y señala que “nada le asusta” incluso está preparado por si le llegaran a dar las gracias.

“No es que sea la primera vez que lo menciono, siempre lo tengo presente, estás sentado debajo de una granada. ¿Qué semana no me juego la chamba?, eso lo tengo de toda la vida, en realidad algo que ustedes no saben es que yo tengo la maleta atrás de la puerta siempre, es un recordatorio para mí que cada día tengo que dar lo mejor porque en cualquier momento me tengo que ir”, finalizó.