4 de junio de 2013 / 12:57 a.m.

La presidenta del Poder Judicial en el Estado afirmó que el maltrato físico y sicológico a los internos que buscan salir de las adicciones es por demás inhumano, por lo que pidió que se supervise este tipo de instituciones.

Monterrey.- • Los centros contra adicciones mantienen secuestrados a los internos que acuden a rehabilitarse, aseguró la presidenta del Poder Judicial en Nuevo León, Graciela Buchanan Ortega.

Tras darse a conocer el testimonio de familiares de personas recluidas en estos "lugares de ayuda", la magistrada urgió a legislar a la brevedad para regular este tipo de establecimientos, que acumulan quejas graves desde hace varios años.

"No es el primer caso que yo escucho de lugares donde los tienen en calidad de secuestrados y me pregunto, seguramente tendrán una razón muy poderosa para que no se permitan visitas en un tiempo largo.

"He sabido que en estos centros de rehabilitación no permiten los primeros meses visitas. Yo me pregunto si esto es sano, porque no se sí sea más dañino el que estén internados, rehabilitándose, a que no tengan derecho a que los visiten los familiares", sostuvo.

Consideró que se trata de actitudes inhumanas, sin importar si la persona tiene un padecimiento mental o cualquier tipo de adicción.

Por ello, demandó que los diputados locales generen un marco regulatorio que permita meter en cintura a estas casas de ayuda, a fin de impedir que más abusos se cometan contra los internos en pro de una supuesta rehabilitación.

Buchanan Ortega acotó que sus comentarios son a título personal y no reflejaban la opinión institucional del Poder Judicial, ente que carece de facultades para intervenir en esta problemática.

"Sí creo que es necesario tener un mejor control sobre las enfermedades siquiátricas y que haya un órgano especializado, así como hubo en las casas hogar, en las que había un descontrol y entró el Estado fuertemente.

"(Es necesario) hacer una nueva ley, regularlas y supervisarlas de manera que no operarán por sí solas, sino que tuvieran una reglamentación estricta y una estricta supervisión", puntualizó.

La magistrada indicó que el llamado también es extensivo a la Secretaría de Salud, que se encarga de auditar a estos centros actualmente.

"Debe haber una regulación por parte de la Secretaría de Salud para todos esos centros y no nada más una regulación sobre su funcionamiento, sino una supervisión sobre los mismos", concluyó.

Milenio Monterrey dio a conocer el caso del grupo de autoayuda Encuentro Conmigo, que, de acuerdo a familiares de algunos internos, practica métodos de rehabilitación como las golpizas y humillaciones, además de un prolongado periodo de aislamiento.

Testimonios de personas que han pasado por estos centros los describen como una especie de prisión donde los hacen sentir merecedores del castigo que reciben por causa de su adicción.

LUIS GARCÍA