9 de junio de 2013 / 09:26 p.m.

Monterrey • Para evitar que el programa de familias solidarias sea utilizado con fines lucrativos, los legisladores tendrán que asesorarse en el tema y actuar rápidamente para regular dicha acción, consideró la directora de Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos A.C., Consuelo Morales.

Para la activista, el esquema en el que familias certificadas acogen temporalmente a menores de edad en situaciones de riesgo, sin que estos pierdan vínculo con sus padres, es una buena práctica social.

Sin embargo, como lo publicó Milenio Monterrey, aunque la figura de familias solidarias está prevista en la Ley de Protección de Derechos de Niños y Adolescentes de Nuevo León desde 2008, faltan un reglamento y ajustes normativos.

“"Tenemos que hacer sensibles a nuestros diputados de que esto no es un juego, de que cada día que pasa y cada día que el niño está en la calle o en un entorno violento o que pueda resultar peligroso para él pues esa es responsabilidad para toda la sociedad pero para ellos también, la idea es que se asesoren"”, señaló.

La directora de CADHAC puso como ejemplo otros países donde se realiza esta práctica y en la cual las familias sustitutas reciben un apoyo económico, por lo que en la entidad se deben reglamentar para evitar que se desvíe el objetivo del programa.

“"Se corre el riesgo de que si por cada niño se recibe equis cantidad, entonces una familia va querer muchos niños y entonces qué tanto los van a atender pero ese sería un paso posterior, un reglamento donde verdaderamente se pueda controlar y verificar los hechos"”, mencionó.

En 2011, CADHAC registró un incremento en casos de desaparición en los cuales también hubo menores que quedaron desamparados y fueron remitidos a casas hogar para su atención, informó la religiosa.

“"El sector que se han llevado, sobre todo en 2011 fue un año tan difícil, son jóvenes y hombres, pero quien está pagando las consecuencias pues es toda la familia y los llamamos víctimas silenciosas que son los niños quienes están pagando todo esto y si no hacemos algo rápidamente va crecer"”, dijo.

Si bien consideró que la opción de una familia solidaria es la mejor para proteger a los menores y darles el derecho a vivir en un entorno familiar, dijo que remitir a un niño a cualquier instituto debería ser la última alternativa.

SANDRA GONZÁLEZ