30 de abril de 2013 / 01:41 a.m.

Villahermosa Centro • El gobernador Arturo Núñez Jiménez consideró necesaria la revisión de los mecanismos de fiscalización y control del gasto, pues en el caso de Tabasco ninguno detuvo con oportunidad "el saqueo" en la pasada administración.

Al tomar protesta al Consejo Directivo del Instituto de Administración Pública (IAP) de Tabasco, señaló que no acusa a ninguna institución de encubrimiento o de complicidad, pero la magnitud del problema se supo hasta el proceso de entrega-recepción.

No es posible, dijo, que no descubriera nada un sistema que incluye a las auditorías internas de cada dependencia federal, la Auditoría Superior de Fiscalización, la Secretaría de la Función Pública, la Contraloría del Estado y la Fiscalía Superior del Estado.

"Es evidente que, o estamos simulando o los mecanismos de fiscalización y control valen para maldita la cosa", lanzó ante el presidente del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), José Castelazo.

Por ello, planteó que se deben revisar las experiencias en el mundo, a fin de que los controles sobre el gasto público no sean "meras autopsias" de lo que ya pasó y no se puede reparar.

"Necesitamos un control y fiscalización que, sin paralizar a la administración pública, permita en el momento determinado detectar irregularidades que están ocurriendo, conocer la referencia de lo que se hace en el mundo nos será útil en Tabasco", opinó.

En compañía del presidente del IAP Tabasco, Ángel Solís Carballo, expuso que no sólo no se quiere más corrupción, sino que además de ese agravio, la sociedad sea de nuevo agraviada por la impunidad.

"No se puede permitir, no es un asunto de ajuste de cuentas personales, partidistas o institucionales, es un problema de rescate de la ética pública en la función pública", consideró ante secretarios de su gabinete y rectores de distinta universidades.

En el Centro de Convenciones, Núñez Jiménez apuntó que en los gobiernos no siempre los funcionarios pasan la prueba del trabajo, pues se requiere una integración para formar un equipo, lo cual en ocasiones no se logra por razones de temperamento y de carácter.

Por su parte, al asumir la presidencia del IAP-Tabasco, Solís Carballo, estableció que esa instancia buscará reivindicar y revalorar el papel del servidor público.

Lo anterior, continuó, con el compromiso de contribuir a mejorar el desempeño de las instituciones de gobierno y la calidad en la prestación de servicios, así como proyectos de profesionalización, investigación y extensión al servicio de las administraciones públicas locales y estatales.

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