27 de marzo de 2013 / 02:19 p.m.

Municipio se compromete a que el titular del área trate personalmente las denuncias de acoso o prepotencia a cambio de que estos se dediquen a su trabajo al 100 por ciento.

Monterrey • La administración de Monterrey y los tránsitos regiomontanos saldaron ayer sus diferencias, tras dos días de polémica en los que salieron a relucir todas las irregularidades con que operaba la corporación.

Tras denunciar prepotencia, anomalías administrativas e incluso acoso sexual, la representación de los oficiales anunció que levantaban la protesta con la cual laboraban desde el fin de semana.

El acuerdo se dio a conocer de manera conjunta luego de una reunión que se prolongó por más de una hora en la Secretaría del Ayuntamiento, en la que estuvo presente la alcaldesa Margarita Arellanes y el secretario de Vialidad, el contralmirante Juan Sánchez.

“"No (seguiremos laborando bajo protesta), vamos a exhortar a la gente a que se ponga a trabajar el horario que le corresponde. La promesa con la presidenta municipal es que le vamos a echar las ganas como siempre le hemos hecho. Traemos la camiseta bien puesta"”, sostuvo Carlos Álvarez, líder de los tránsitos jubilados y pensionados.

Según la versión ofrecida en la entrevista conjunta, el acuerdo consiste en que todas las quejas de los tránsitos serán atendidas personalmente por el titular de la Secretaría, que procederá en consecuencia en caso de encontrar alguna anomalía.

“"El secretario tiene la tarea, primero, de hacer el acercamiento con cada uno de los oficiales que están exponiendo cada una de las quejas: conocer a fondo y si hay alguna consecuencia o alguna acción que tomar en cuanto a la comprobación de los actos, pues simplemente no se va a permitir ningún acto de esta manera"”, detalló Sandra Pámanes Ortiz, secretaria del Ayuntamiento.

No obstante, la funcionaria municipal informó que el director operativo de la dependencia, al que compañeros del oficial fallecido increparon durante su sepelio el pasado domingo, se mantiene en el cargo.

Este arreglo no exime a los oficiales de pasar por las pruebas de confianza, que iniciarán en un plazo de dos a tres semanas.

Pámanes reiteró que los elementos que no acrediten dichos controles serán dados de baja conforme lo establece la ley.

Horas más tarde, al ser cuestionada en cuanto al acuerdo que se tomó ante el trato que dicen los agentes tener por parte de sus jefes , la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, manifestó que es sólo un acto de disciplina, pero que estarán al pendiente de cualquier abuso que se pueda llegar a cometer

En cuanto a las agentes viales que aseguraron haber sido víctimas de acoso por parte de superiores, la edil las invitó a que presenten la denuncia correspondiente, agregando que por el momento no se había registrado ninguna.

Al respecto de la observación de la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos acerca de la inconstitucionalidad de los operativos antialcohol, la edil dijo que nadie los ha denunciado y que por ende, continuarán, aunque con mayor señalización vial.

LUIS GARCÍA Y MARILÚ OVIEDO