6 de junio de 2013 / 08:53 p.m.

Newell's Old Boys quedaría al borde de salir campeón e Independiente de irse al descenso en forma inevitable si se dan un par de resultados en la próxima fecha, casi en el cierre de un polémico torneo Final del fútbol argentino y con emociones a dos puntas.

Un triunfo el lunes ante el descendido Unión casi le daría a Newell's el título, mientras que Independiente, nada menos que el líder histórico de la Copa Libertadores con siete títulos, perderá la categoría si no gana y si a su vez triunfan Argentinos Juniors y Quilmes.

En días diferentes y en todos los casos como visitantes, Independiente chocará con River Plate (domingo), Argentinos Juniors con San Lorenzo (lunes) y Quilmes con Arsenal (sábado).

Newell's tiene 32 puntos, tres más que River y Lanús y cuando tras esta fecha restarán seis unidades en juego. Entonces, una victoria del equipo que dirige Gerardo Martino le permitirá mantener esa diferencia y por lo menos asegurarse el primer puesto, lo que significa que si pierde los dos partidos restantes y es alcanzado por alguno de sus escoltas o por los dos, el campeón se definirá en un desempate.

En el otro extremo, Independiente sufre lo indecible porque está a punto de irse al descenso por primera vez, ya que junto con Boca Juniors jamás perdió la máxima categoría.

Si Independiente se va al descenso es por mérito propio. Pero su dirigencia está que arde con su archienemigo Racing Club porque entiende que la "Academia" no hizo ningún esfuerzo en la derrota 1-0 ante Quilmes en la última fecha. Quilmes es un rival directo de los "Diablos rojos" en la puja por no descender.

Para cualquier hincha, una derrota es dolorosa. Pero cómo en el fútbol argentino es muy usual disfrutar con la desgracia ajena, el grueso de los hinchas de Racing se mostró muy feliz por ese resultado, que aún sigue retumbando como truenos en Independiente.

Y la relación entre ambas dirigencias se rompió después que el presidente de Independiente, Javier Cantero, dijo que Racing se dejó ganar, algo que los jugadores racinguistas negaron.

Para colmo de sus males, el once que dirige Miguel Brindisi visita a un River que necesita un triunfo para no despedirse del título y cuyo técnico Ramón Díaz hizo declaraciones diplomáticas.

"Independiente no debería descender porque tiene un gran público y es un gran club", dijo Díaz, quien dirigió a los Diablos Rojos en 2011. "Pero esto es parte del fútbol y nosotros vamos a salir a ganar porque lo necesitamos".

Ese partido se iba a jugar en la noche del domingo pero se adelantó para poco después del mediodía por decisión del gobierno.

El secretario de Seguridad, Sergio Berni, dijo que ese cambio obedeció a "información" recibida en su área en el sentido que si Independiente cae el descenso se generarían disturbios dentro y fuera de la cancha al amparo de la noche. Al parecer, la vigilancia resultaría más efectiva a la luz del día.

En otro partido caliente por la animosidad que se profesan ambas hinchadas, Racing recibirá a un Boca que bajo la conducción técnica de Carlos Bianchi está entre los del fondo.

Lanús, que hasta hace un par de fechas era sólido líder, visitará el lunes a Estudiantes.

San Lorenzo y Godoy Cruz, que marchan con cinco puntos menos que Newell's, esperan una derrota del líder y a su vez vencer a Argentinos (lunes) y a Tigre (sábado), respectivamente, para conservar sus ilusiones.

Con Unión descendido, hay cuatro candidatos para seguir ese camino: el más comprometido es Independiente, seguido por San Martín, Argentinos y Quilmes.

Los que pelean por el título son Newell's, Lanús, River, San Lorenzo, Godoy Cruz y Arsenal en este último caso dependiendo de algo más que un milagro.

La fecha se completa con Belgrano-San Martín, Vélez-All Boys (sábado).