12 de diciembre de 2013 / 10:01 p.m.

 

Monterrey.- A 24 horas de que fuera localizada deambulando por calles de la colonia Nuevo Repueblo, la niña de origen náhuatl permanece bajo los cuidados del centro de atención infantil Capullos del Sistema DIF-Nuevo León.

Alfredo de la Torre, director de Comunicación Social del DIF, indicó que hasta el momento no se ha presentado ninguna persona o familiar para preguntar por la menor.

En ese sentido, dijo que ya se le dio vista al Ministerio Público para que abra una averiguación y, en caso de desprenderse la probable comisión de un delito, se actúe en consecuencia contra quien resulte responsable.

Por ahora, las autoridades del DIF llevan a cabo la investigación de tipo vecinal, es decir, en el área donde fue localizada o pudo haber permanecido la afectada, para conocer el entorno y ambiente en el que ella se desarrollaba.

En el caso de esta niña ya trabaja con ella un consejo multidisciplinario, integrado por psicólogos, trabajadores sociales y abogados, con el fin de determinar el grado en el que está afectada y la situación en la que se encuentra.

Por lo pronto, señaló De la Torre, es evidente el desfase o atraso que existe entre el grado de escolaridad de la niña, segundo de primaria, con respecto a su edad.

Del mismo modo y por estar impedido legalmente, el funcionario se reservó la información en torno a si la pequeña presenta signos de violencia o abuso tanto, físico como psicológico.

La niña fue encontrada por una vecina de la colonia Nuevo Repueblo, cuando deambulaba y soportaba las bajas temperaturas, la tarde del miércoles, por lo que solicitó la intervención de las autoridades al detectar que la menor de 10 años de edad estaba hambrienta y aparentemente era maltratada.

La pequeña de origen náhuatl narró en esos momentos que es originaria de un rancho llamado Veracruz, pero que no sabía en qué estado o población se hallaba.

Detalló que una pareja a la que llamó tíos, identificados como Emiliano y Diana Viviana, la alejaron de su familia y la trajeron a Monterrey para que cuidara a un niño.

Agustín Martínez