— DANIELA MENDOZA LUNA
7 de octubre de 2013 / 12:39 p.m.

En Nuevo León se reciben 3 llamadas de extorsión cada día desde las cárceles federales de Tamaulipas.

Información proporcionada por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado con base en una solicitud de transparencia, revelan que durante 2012 y hasta mayo de este año se han ejecutado 800 intentos de extorsión desde estos puntos.

Altamira, Ciudad Victoria, Matamoros y Reynosa son las fuentes de origen desde donde salen estas llamadas amenazantes que pretenden amedrentar a nuevoleoneses para obtener un lucro monetario.

La ubicación de las llamadas se basa en las claves lada en la que los denunciantes han proporcionado a las autoridades.

“Según oficio SSP/C5/887/2013 de fecha 21 de mayo del presente, suscrito por el Inspector General de Emergencias del Centro de Coordinación Integral, Control, Comando, Comunicaciones y Computo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, le referimos lo siguiente:

“Los datos están basados en el número de identificador de llamada registrado en el teléfono de cada denunciante, por lo que no es posible determinar con certeza la procedencia geográfica de la llamada con la sola base del número de clave lada”, explican las autoridades de Nuevo León.

Entre los tipos de extorsiones que los delincuentes en prisión intentan hacer victimas a los ciudadanos de Nuevo León se presentan de varios tipos, siendo el primer lugar la amenaza de un daño físico y en segundo el cobro de piso.Sin embargo, una táctica bastante utilizada y que no es amenazante, es la de hacer creer a la persona que ha resultado ganadora de un premio y debe entregar sus datos personales, un número de cuenta bancaria y otros datos para obtenerlo.

En algunos casos se puede solicitar que depositen ciertas cantidades a una cuenta bancaria para que el premio les pueda ser enviado.

Otro método poco violento es el de confundir al escucha con la idea de que se trata de un familiar que necesita ayuda para cruzar la frontera, que ha sido detenido por autoridades o que simplemente tuvo un accidente que no le permite volver a su hogar.

Para ambos casos antes mencionados, los delincuentes hacen una labor previa de búsqueda de información personal, antes de realizar la llamada de extorsión.

No obstante, los métodos violentos y de amenaza son los más utilizados: un familiar secuestrado o un secuestro exprés, siguen siendo los más comunes.