16 de noviembre de 2013 / 11:32 p.m.

Monterrey.- Además de los problemas de ingobernabilidad que generan, los reos federales en penales del estado también representan un costo muy elevado para la autoridad de Nuevo León.

La manutención de cada interno supone una erogación diaria de 180 pesos, cifra que no cubre el socorro de ley que el Gobierno federal destina para este propósito a los estados.

Esta es una más de las razones por las que la federalización del Penal de Mina representará un alivio a la entidad, que busca deshacerse de casi 3 mil reos de alta peligrosidad.

Pese a esta urgencia, las obras del Penal de Mina se encuentran detenidas a la espera de que se concrete el traspaso de la responsabilidad a la Secretaria de Seguridad Pública federal.

Jorge Domene, jefe de la Oficina de la Gubernatura reconoció que no existe una fecha determinada para reactivar los trabajos, que registran avances del 100 por ciento en sus primeras dos etapas.

En dos años, Nuevo León  ha trasladado a 700 reos de alta peligrosidad a penales federales ubicados en otros puntos del país.

Una vez que el Penal del Topo Chico quede libre de esta carga, se analizaría si las instalaciones se mantienen como un centro de readaptación o se le busca un uso distinto.

LUIS GARCÍA