22 de junio de 2013 / 01:30 a.m.

La selección italiana de fútbol anunció el viernes que permanecerá dentro de su hotel durante la Copa Confederaciones y rechazó que vaya a marcharse del torneo en forma anticipada debido a las protestas antigubernamentales que han sacudido la ciudad nororiental brasileña de Salvador.

La escuadra azurra hizo patente su decisión luego que el jueves, cuando llegó a la capital de Bahía, la policía utilizó gas lacrimógeno y balas de goma para dispersar a un grupo de inconformes que había intentado penetrar una barrera que bloqueaba una calle.

También el jueves en Salvador, un autobús con un logotipo de la FIFA fue uno de los diversos vehículos atacados a pedradas, dijo el portavoz del comité organizador local, Saint-Clair Milesi.

El director técnico de Italia, Cesare Prandelli, rechazó las versiones de que el equipo había solicitado su retiro de la Copa Confederaciones.

"Hemos evitado salir del hotel y hay cierta preocupación pero no hemos considerado regresarnos a Italia", expresó Prendelli.

Es previsible el estallido de nuevas protestas para el sábado en Salvador, en el día del partido entre Brasil e Italia, dentro de la oleada de manifestaciones como las del jueves en las que participaron un millón de personas en diversas partes del país.

Brasil ha sido escenario de violentas protestas antes del inicio de cada uno de los partidos que los anfitriones han disputado a la fecha dentro de la Confederaciones.

"Debe respetarse las protestas y las expresiones de disgusto si las movilizaciones se efectúan en manera no violenta", dijo el mediocampista italiano Riccardo Montolivo.

"Como deportistas esperamos que mañana haya un gran partido de fútbol en el estadio y que nada ocurra fuera del estadio", manifestó Prandelli.

"Sería una paradoja que dentro del estadio intentemos dar un espectáculo a la afición y 150 metros afuera haya hechos de violencia", apuntó.

La selección italiana se hospeda en un hotel ubicado a siete kilómetros (cuatro millas) del estadio Arena Fontenova, de Salvador.

Cada uno de los ocho equipos que participan en el torneo se desplaza con escoltas policiales y la selección italiana tiene un coordinador de seguridad que la acompaña desde Roma y coordina este aspecto con las autoridades locales.

AP