DENISSE MESTA
5 de agosto de 2013 / 01:00 p.m.

 Como alucinaciones calificó el dirigente estatal del PRI, Sergio Alanís Marroquín, las declaraciones de los panistas que responsabilizan al gobernador del Estado, Rodrigo Medina, y al secretario general de Gobierno, Álvaro Ibarra, durante el evento en el que se presentó Gustavo Madero, líder nacional del PAN.

""Son alucinaciones personales, negamos categóricamente de que haya sucedido así; eso sucedió por la intolerancia, por la falta de sensibilidad que tienen los dirigentes panistas, para simplemente estirar la mano y recibir un papel de un ciudadano"", expresó el dirigente del tricolor.

En rueda de prensa convocada este domingo, Alanís comentó que la forma en la que actuaron los blanquiazules sólo demuestra su intolerancia.

Explicó, que la actuación de los legisladores priistas que acudieron al evento de los de Acción Nacional no complicó los trabajos que estaban desarrollando los dirigentes del partido en ningún momento.

El dirigente negó que el estado haya tenido alguna injerencia en los hechos, ya que ellos sólo buscaban entregar un documento a Madero, en el cual le pedían que la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, no tomara un año de gracia para el pago de deudas en el municipio.

Dan mal ejemplo: arzobispo

Si lo que la autoridad quiere es sacar la violencia de las calles, de las escuelas y de la vida cotidiana de Nuevo León, primero debe comenzar por evitar escenas como la del pasado sábado, en donde se llegó a empujones y golpes por diferencias partidistas en un evento con el dirigente nacional de AN, Gustavo Madero, aseguró el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López.

El representante de la Iglesia católica en la ciudad enfatizó que hubo error no sólo en un partido, sino en ambos, pues uno debió provocar ni el segundo responder a las provocaciones, ya que al tratarse de servidores públicos deben mostrar un ejemplo digno de diálogo y convivencia.

""Debemos madurar y nuestros legisladores deben darnos ejemplo de diálogo y convivencia; quien lo haya hecho está muy mal que lo haya hecho, porque la diferencia de ideas y pretensiones políticas nunca pueden ser justificables para agredir o para provocar problemas"", aseguró.