31 de agosto de 2013 / 04:09 p.m.

Ni malo ni bueno, así parece estar el camino de los Delfines. Hicieron varios movimientos de jugadores (tendrán ocho o nueve titulares nuevos) y apuestan por otros para mantenerlos como su base, lo que hace creer que la reconstrucción sigue, pero a un ritmo lento y rondarán el 7-9 del año pasado, aunque podría ser un 6-10 o un 8-8 o 9-7.

El equipo suma cuatro temporadas con marca perdedora y no hay elementos para cambiar esa tendencia. Dejaron ir al tacle Jake Long, al corredor Reggie Bush, al ala cerrado Anthony Fasano y al receptor Davone Bess, elementos que aportaron protección y dos mil 388 yardas y 14 anotaciones.

Eso le deja el peso ofensivo a dos personas: Ryan Tannehill y el recién llegado Mike Wallace.

Tannehill estará en los controles de nuevo tras encabezar a la ofensiva 26 por aire de la Liga, pero esperan que las tres mil 294 yardas y 12 pases de anotación sean superadas. Para mover al equipo vía aérea tendrá un blanco de elite con Wallace, quien les dará muchas yardas (más de mil) y al menos ocho anotaciones (su número las dos últimas campañas).

Del otro lado está Brian Hartline, quien también podrá darles más de mil yardas. En la posición de ala cerrado acaban de perder a Dustin Keller, lo que les afectará.

La presión estará en que Tannehill explote a esas dos armas y demuestre en apenas su segundo año que está al nivel NFL, ya que Lamar Miller se hará cargo del backfield y difícilmente será el caballito de batalla.

A la defensiva podrían tener un buen panorama (fueron la número 12), de no ser porque se fueron Karlos Dansby y Kevin Burnett, perdiendo peso en la zona de linebackers. La línea defensiva volverá a ser sólida al estar encabezada por Cameron Wake.

Deben cambiar su desempeño en el tema del balance de balones perdidos y recuperados, luego de que terminaron con -10.

LA PIEZA CLAVE. Mike WallaceRecién llegado tras cuatro campañas con Pittsburgh, proveerá velocidad y muy buenas manos al cuerpo de receptores, y hará un gran tándem con Brian Hartline. Puede tener una temporada de más de mil 300 yardas y 10 touchdowns.