5 de mayo de 2013 / 12:30 a.m.

El objetivo de la directiva de América por evitar la "invasión Tigre", en el estadio Azteca cumplió medianamente con lo que buscaban, ya que aproximadamente el 40 por ciento de la afición que se dio cita era del cuadro regiomontano.

El aumento del mil por ciento en las entradas tuvo su efecto, el problema es que no sólo afectó a los seguidores del cuadro visitante, sino también a la de las Aguilas, que no respondieron de buena forma, pues pese a contar con su membresía de este club, no les permitía adquirir sus boletos a un precio razonable.

La idea de evitar una mayoría de los regiomontanos en la tribuna, las taquillas del inmueble dos veces mundialista no fueron abiertas, lo que generó que muchas personas, principalmente del cuadro visitante deambularan en el estacionamiento en espera de conseguir una entrada a un precio razonable.

Lo que no sabían es que los revendedores, aunque no lo pareciera, también tienen a quien festejar el 10 de mayo y querían sacar la mayor cantidad de dinero posible y los ofrecían entre 600 y 1000 pesos, los que ellos sí habían comprado en 100 pesos.

Tras haber hecho el viaje, muchos de ellos ya no tenían para poder costearlos, por lo que tuvieron que conformarse con quedarse afuera, en espera de buenas noticias.

A la entrada del estadio se pudo detectar que elementos de seguridad rompían boletos, los cuales eran falsificados tal y como lo aclaró La Liga MX a través de un boletín.

Ya adentro, fue evidente desde antes del silbatazo inicial que la entrada no sería muy buena, sin embargo, los más de 20 mil personas de tigres colocados en la cabecera sur, se encargaron de hacer creer que estaba al máximo de su capacidad al no dejar de cantar en ningún momento y dejar en claro que su pasión va mas allá de cualquier impedimento que les pongan.

Notimex