21 de marzo de 2013 / 01:42 p.m.

Apodaca.- • La señora Lidia Buentello recuerda los últimos momentos del joven trabajador José Ismael Acevedo.

En forma pausada, explicó cómo pudo haber ocurrido el incidente que acabó con la vida del plomero, cuando instalaba una tubería de plástico en un cuarto de baño.

Acevedo Olivo, de 37 años, había llegado la mañana del martes a la vivienda ubicada en la calle Hacienda Los Encinos, en la colonia Los Pinos, en Apodaca.

“"(Llegó poco antes de las 9:00) a hacer los arreglos de acá de la tubería, porque salía pura agua caliente y estaba arreglando eso, aquí"”, indicó el ama de casa.

Durante varios minutos, el trabajador maniobró la tubería de PVC en el cuarto que se construye en el patio, mientras ella realizaba diversas labores domésticas en la cocina.

“"(Como a las) nueve y media me pidió un martillo y se lo traje. Lo último que alcancé a ver fue cuando estaba aquí, moviéndole a algo aquí"”, comentó, mientras señalaba las válvulas en la pared.

Al poco rato, a Lidia Andrea le pareció extraño que Acevedo Olivo no hiciera ningún ruido, que todo estuviera en silencio, por lo que acudió a ver lo que pasaba.

“Nada más vi sus pies aquí. Entonces, él estaba con la cabeza hacia allá y sus pies quedaron aquí (en la parte exterior del pequeño cuarto”, agregó.

La mujer dijo que en ningún momento escuchó golpes o que el trabajador pidiera auxilio, por lo que el repentino fallecimiento de Mayito, como le decían, le causó asombro.

“No, no escuché nada de eso. No escuché ni un solo ruido, grito, golpe, ayuda… nada”, relató mientras la observaba su esposo.

Al momento del incidente, en la casa estaba también una hija de la señora, pero ella permanecía en su habitación de la segunda planta.

Buentello Moreno se quejó de la demora de los cuerpos de auxilio, pues la Cruz Roja llegó hasta después de 40 minutos.

Consideró que el joven pudo haberse salvado, pues durante un rato estuvo respirando.

Mayito, quien habitaba en la zona de Santa Rosa, dejó en el desamparo a su esposa y cinco hijos, cuyas edades oscilan entre los 3 y los 16 años.

Sus restos fueron sepultados la tarde del miércoles en el panteón Jardín de los Ángeles, luego de que lo velaran en unas capillas ubicadas en San Nicolás.

AGUSTÍN MARTÍNEZ