8 de agosto de 2013 / 01:52 p.m.

 ""Los caballeros templarios no permiten el ingreso de pipas de gasolina a nuestro municipio, el último camión con combustible que intentó llegar lo desaparecieron los señores del crimen organizado"", aseguró Jorge Vázquez, integrante del grupo de autodefensa de Aguililla, Michoacán.

La única estación en este poblado de Tierra Caliente está cerrada. Los habitantes tienen que comprar combustible a 15 pesos por litro en garrafas que venden en puestos improvisados en calles y casas.

""No tenemos gasolina desde que nos levantamos en armas contra los Templarios; ellos se robaron la última pipa que venía para acá; ahora la gente tiene que viajar a El Aguaje para traerla en garrafones"", narró David Zapien, miembro del Consejo de Seguridad de la autodefensa.

Los vecinos que se trasladan al poblado a comprar combustible lo hacen con discreción para evitar problemas con los halcones.

El Aguaje es el poblado más cercano a Aguililla, a 38 kilómetros de la cabecera municipal, una de las zonas donde elementos de las fuerzas federales fueron emboscados el pasado 23 de julio.

""La recomendación que siempre hacemos a nuestros vecinos de Aguililla es que no viajen de noche, solo de día, y más si se trasladan para comprar combustible a esa zona donde aún viven muchos integrantes del grupo criminal"", dijo Jorge Vázquez, maestro de inglés.

Por la escasez de combustible el litro de Magna llegó a 15 pesos la última semana de julio, fecha en que el grupo de autodefensa expulsó a los integrantes de los Templarios que vivían en el poblado donde está la cabecera municipal.

""Cuando la gente se desesperó por la falta de gasolina, se trasladó a El Aguaje a comprarla; algunas de esas personas se dedicaron a revenderla a 15 pesos y muchos habitantes se percataron de que venderla más cara era buen negocio. Poco a poco más vecinos se dedicaron a lo mismo y eso produjo que el precio bajara a 13 pesos"", recordó Vázquez.

El bloqueo es aún más fuerte para el grupo de autodefensa. Los más de 200 civiles armados que conforman la “resistencia civil” saben que no puede salir del pueblo.

""El problema más grave es que ninguno puede salir; si alguno de nuestros familiares se enferma vamos a sufrir mucho, porque aquí no hay hospitales ni doctores. Cuando eso ocurra vamos a tener que viajar a Apatzingán y ahí no podemos ir, porque nos esperan los Templarios"", aseguró Zapien.

""Los 200 integrantes de la autodefensa sabemos que no debemos salir por esa carretera, si lo hacemos, corremos el riesgo de ser emboscados y desaparecer"", dijo Jorge Vázquez.

Aguililla se convirtió en el centro del combate contra Los caballeros templarios en Michoacán. Este municipio, considerado centro de reunión y operación de esa banda, es resguardado por más de 200 efectivos de las fuerzas federales.

""Pese a la presencia de policías, no dejan entrar a las pipas de gasolina. Por eso es importante que las fuerzas federales no se vayan de este lugar, es muy importante que se mantengan aquí para que los Templarios no regresen nunca más"", exclamó Zapien.

Quien tampoco puede ingresar es Jesús Cruz Valencia, presidente municipal de Aguililla, uno de los seis alcaldes que gobiernan a distancia por la inseguridad en la Tierra Caliente.

Valencia huyó después de que la autodefensa lo señalará como presunto integrante de losTemplarios."“Él aún no aparece, ni lo hará, porque sabe que la autodefensa lo busca por sus nexos con el crimen organizado"", aseveró Vázquez.

 — MARCO ANTONIO CORONEL