15 de abril de 2013 / 11:00 p.m.

El entrenador de Mallorca, Gregorio Manzano, no pudo ocultar su felicidad por haber derrotado a uno de sus rivales directos en la lucha por la permanencia, pero recordó que el trabajo aún no está hecho.

Esta tarde, el equipo "bermellón" derrotó 1-0 a Celta de Vigo en el Iberostar Stadio, gracias a la anotación del mexicano Giovani Dos Santos, resultado con el que se colocaron a un punto de la permanencia.

"El premio vino al final. El estado de ánimo de los jugadores tras este triunfo es para verlo, todos contentos y felices pero sabiendo que el trabajo no está hecho", aseguró el estratega de los rojinegros.

"Habrá que luchar en los siete partidos que restan para evitar el descenso", subrayó Manzano, quien actualmente tiene al equipo en el penúltimo sitio de la clasificación con 27 puntos, producto de siete victorias, seis empates y 18 descalabros.

Respecto del agónico triunfo ante el nuevo colista del torneo, conseguido en tiempo de compensación, el timonel comentó: "Ganar cuesta un mundo y, a veces, un milagro".

Por último, Manzano quiso resaltar también el hecho de haber mantenido la portería en cero, algo que no sucedía desde septiembre pasado, cuando derrotaron 2-0 a Valencia en choque de la fecha cinco de la Liga de España.

"Hay que darle la justa importancia que tiene ese dato, porque ése es el camino y por lo que estamos trabajando todas las semanas. Si no te marcan, tienes muchas opciones de que en alguna jugada puedas hacerlo tú y eso hay que tenerlo muy en cuenta de aquí al final de la Liga", sentenció.

Notimex