3 de abril de 2013 / 02:10 p.m.

Monterrey • Lilia Patricio Galván, quien es mixe y llegó a la ciudad primero a trabajar en casa y meses después, simultáneamente, a estudiar la carrera de Derecho, que casi culmina, sostiene que ante la creencia de algunos regios que consideran que están siendo invadidos por indígenas, es necesario aclarar que se trata de una convivencia.

“Algunos en Nuevo León podrán sentir que nosotros los venimos a invadir, cosa que no es; nosotros lo que queremos es convivir, fomentar la interculturalidad entre la población mestiza y la población indígena.

“"Los indígenas conocer de lo que es la población mestiza y los mestizos darse la oportunidad de conocer la cultura indígena. Que en Nuevo León siempre han existido, existieron Los Borrados, que ya se extinguieron, entonces nosotros estamos aquí, también, de todas las etnias, y queremos compartir eso de nosotros, lo que es nuestra cultura, tradiciones, gastronomía"”, señaló.

La integrante que la Asociación Zihuakali, que previene la violencia de género, salud sexual y reproductiva, dijo que aunque en la entidad se ha avanzado en el respeto a los derechos y a las tradiciones de los indígenas, aún prevalecen abusos, sobre todo de parte de sus patrones en el área laboral.

En la actualidad, 95 por ciento de la fuerza laboral en casas y residencias de San Pedro y Monterrey, principalmente, incluyendo jardineros, son indígenas.

“Allí seguimos viendo violencia en contra de las trabajadoras domésticas y de hombres que trabajan en casas, desde jornadas sin descanso y pagos incompletos, y muchas de las veces los afectados se ven imposibilitados de hacer los respectivos reclamos"”, subrayó.

Es común, dijo, que también mujeres y hombres indígenas sean engañados por intermediarios que les prometen buenos trabajos y remuneraciones.

Patricio Galván refirió que algo también grave es el acoso y maltrato por parte de agentes de la Policía de Monterrey en una de sus áreas de recreo, como es la Alameda.

“"A veces vemos que llega la patrulla, y porque están en el césped las personas, van, los paran y le dice: ‘Oye, pues es una multa’; también se dan casos de chavos que van caminando simplemente, los recargan sobre la patrulla y los bolsean"”, expresó Patricio Galván.

La activista hizo un llamado a las autoridades municipales para que el cuerpo policiaco erradique estas prácticas.

ALEJANDRO SALAS