22 de junio de 2013 / 08:40 p.m.

América de Cali, ya fuera de una lista negra que sobrellevó durante más de tres lustros, acaba de dar otro tumbo en su intento de regresar a la primera división del fútbol colombiano pero el técnico Diego Edison Umaña no piensa renunciar pese a la creciente violencia de los fanáticos.

"No voy a salir corriendo del América. Voy a seguir trabajando con respeto, tratando de hacer lo mejor siempre", declaró Umaña luego que barrabravas agredieron al delantero brasileño Flavio De Carvahlo, el lateral Julio César Ortiz y el gerente deportivo del América Francisco Hernández el jueves por la noche.

El incidente promovido por hombres con la camiseta roja de América y armas blancas, se registró a los 71 minutos del partido contra el local Deportivo Rionegro en el estadio Alberto Grisales de Rionegro, población a unos 48 kilómetros al oeste de Medellín, capital del departamento de Antioquia.

La confrontación por la rueda semifinal del primer torneo de segunda división de la temporada tuvo una pausa forzada de unos 20 minutos y terminó 2-2.

De Carvahlo fue golpeado en la cabeza, perdió el conocimiento y fue retirado en camilla del campo, precisó en su momento Hernández.

Los detalles de lo ocurrido se han conocido a cuentagotas y el médico del América Omar Benavídes precisó el fin de semana: "Como consecuencia del golpe propinado al jugador Flávio De Carvalho se le generó un trauma a nivel cervical que lo dejó un poco desorientado y ya está muy bien".

El futbolista de 27 años de edad llegó al América esta temporada luego de jugar con el XV de Piracicaba de su país en 2012.

Los integrantes del popular conjunto fueron protegidos por la policía a su regreso a Cali el viernes mientras los fanáticos exigían la salida de 10 futbolistas y dos directivos. Umaña se mostró inquieto.

"Espero que no pase nada ni a mí ni a ningún jugador", dijo a la edición electrónica del diario EL Tiempo de Bogotá el sábado.

América, con un historial adornado con 13 títulos nacionales y cuatro finales en la Copa Libertadores, cayó a segunda división en diciembre de 2011 y falló en el intento de volver a la máxima categoría un año más tarde.

Umaña dejó la dirección del Juan Aurich de Perú para regresar al banco de América y cumplió una buena campaña en la programación regular de la primera parte del torneo pero declinó en la semifinal. Terminó último en su grupo.

La "Mechita", como se le conoce en el ambiente del fútbol local, trata de levantar cabeza luego que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos la borró de la "Lista Clinton", nombre de una "lista negra" en ese país de compañías y personas relacionadas con dinero proveniente del narcotráfico. La medida se protocolizó el 3 de abril.

"Ahora que salimos de la Lista Clinton estamos trabajando en construir el equipo, pero eso no se hace de la noche a la mañana", concluyó un Umaña acostumbrado a los retos.

El estratega colombiano ajustará el plantel para la segunda parte de la campaña y si la gana tendrá la oportunidad de disputar con el vencedor de la primera el derecho de actuar en la división principal en 2014.

AP