2 de septiembre de 2013 / 11:14 p.m.

El presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, ha negado esta noche que tenga algún proceso judicial abierto en ningún lugar del mundo, y ha desmentido que nunca ha cobrado comisiones por organizar acontecimientos deportivos, sino "honorarios haciendo el trabajo que pública y notoriamente he realizado toda mi vida".

Sandro Rosell se encuentra en el centro de algunas informaciones procedentes de medios de Brasil, donde se apunta al presidente del FC Barcelona por haber sido denunciado por presunto fraude o por desviar dinero en amistosos que jugó la 'canarinha'.

El mandatario azulgrana, que hace unas semanas recriminó a un periodista por haber pregunto cuestiones relacionadas con sus negocios, dijo después que estudiaría si algún día daría o no detalles de su vida laboral y privada, hecho que ha llevado a cabo esta noche en una entrevista en la emisora 'Catalunya Ràdio".

"Quien quiera, que me denuncie y que vaya a un juzgado. Y que me denuncie por las cosas que dice que he hecho, y a partir de entonces lo hablaremos con un juez, que es donde hay que hablar", ha dicho taxativo Sandro Rosell, quien ha subrayado que él no ha cobrado comisiones.

"No son comisiones, son mis honorarios que públicamente y notoriamente he hecho toda mi vida. No entiendo cuando intentan desviar, calumniar, ser tendencioso con palabras que no son correctas", ha añadido el presidente del Barça, quien ha recalcado: "No tengo ningún procedimiento (judicial) en ningún lugar del mundo".

Desde antes de que Sandro Rosell se hiciese cargo del Barcelona, en junio del 2010, persistentes noticias de la supuesta legalidad de sus negocios han estado presentes en algunos medios brasileños, informaciones que incluso se instalaron en Barcelona cuando algunos contendientes de Rosell intentaron utilizarlas en la campaña electoral.

A pesar de la insistencia de los rivales de Rosell en aquel proceso electoral, las supuestas ilegalidades de la empresa Alianto, propiedad del ya presidente azulgrana, cayeron en el olvido en la Ciudad Condal, no así en Brasil, donde el mandatario del Barça, así como su amigo Ricardo Teixeira, ex presidente de la Confederación Brasileña de Fúrtbol (CBF), han estado en el ojo del huracán.

El último alud de informaciones arranca a finales de agosto, cuando el diario brasileño 'O Estado de Sao Paulo' apuntó que Brasil podría haber desviado dinero de los partidos de amistoso a cuentas de Sandro Rosell, además de asegurar que había tenido acceso a documentos que implicaban al mandatario azulgrana.

Por otra parte, el también diario brasileño 'Estadao' publicó a finales de agosto que parte del dinero recibido por la selección brasileña en concepto de amistoso habían ido a parar a Rosell e ingresado en un banco andorrano.

Hace unas semanas, ante este nuevo acontecimiento informativo, Rosell dijo: "Todo lo que he hecho en mi vida es legal y transparente", y prosiguió: "No sé si tengo que dar explicaciones de lo que he hecho en mi vida privada antes de ser presidente del Barça, pero todo es legal".

Después de aquel pronunciamiento realizado en la presentación del nuevo acuerdo con Qatar, para firmar por la compañía Qatar Airways, Rosell ha decidido dar más información de sus negocios en la entrevista a 'Catalunya Ràdio', pero ha lamentado que él tenga que estar demostrando su inocencia.

"Esto está mal. Vivimos en un momento en que has de demostrar tu inocencia. En como en la política, que se hacen juicios mediático y no reales", ha continuado Rosell, quien ha informado de que tiene unas cuarenta empresas, a la vez que ha lamentando que desde hace tres años tiene detectives que le están siguiendo.

"Quiero demostrar mi honestidad ante los socios que se han dejado influir por los medios que no nos quieren. Me preocupa que nos quieran desestabilizar desde dentro (Cataluña)", ha añadido Rosell.

Acerca de su vinculación con Brasil, el presidente del Barcelona ha explicado que logró el contrato para ser la empresa que negociase los derechos de la CBF gracias a que ofreció un pago más alto que la que ya tenía, "que sí que era de un amigo de Ricardo Teixeira".

"Me exigieron un pago para garantizar que podía cubrir el contrato y como no tenía suficiente dinero busqué un socio árabe. Por lo tanto, yo he cobrado honorarios, y no comisiones. Lo que he logrado ha sido porque he trabajado como un negro, buscando los mejores rivales (para jugar contra Brasil) y los mejores contratos de televisión", ha argumentado.

"La CBF no tiene por qué hacer un concurso para contratar empresas, sino tomar la mejor propuesta. Nosotros y dos más competimos, y ganamos nosotros", ha añadido Rosell, quien ha avalado la trayectoria de Ricardo Teixeira, ex presidente de la CBF.

"Tiene muchos enemigos. Entró y no había ni un duro en la caja. Se fue con 100 millones dentro. Ha hecho una buena gestión. A Teixeira se le ha acabado la paciencia y ha decidido irse porque no aguanta más, después de haberles conseguido el mundial", ha concretado.

EFE