12 de mayo de 2013 / 12:44 a.m.

La pésima decisión de la directiva de América, al elevar el precio de los boletos la semana anterior, le dejó graves secuelas, ya que la afición azulcrema le hizo el feo a la vuelta de cuartos de final frente a Pumas de la UNAM, al registrar una entrada bastante pobre para lo que estaba en juego.

Contrario a una semana antes, en la que el tráfico fue una verdadera pesadilla, en esta ocasión el traslado por la Calzada de Tlalpan al estadio Azteca fue bastante aceptable.

A dos horas de que dieran comienzo las hostilidades, el estacionamiento del "Coloso de Santa Ursula" ya presentaba pocos lugares disponibles y mucha ingesta de alcohol por parte de los seguidores de ambas escuadras.

En taquilla, la disposición de los boletos era abundante, pero eso no le impidió a la reventa ofrecer de manera gustosa su producto, necesitada, quizá, de recuperar el gasto que hicieron el pasado viernes, porque, aunque parezca increíble, sí tuvieron a quién festejar el "Día de las Madres".

La violencia no pudo estar ausente y en el estacionamiento se suscitó una trifulca entre seguidores del cuadro de Coapa y, al parecer, un grupo de revendedores, la cual fue bastante fuerte y que terminó hasta que las fuerzas del orden hicieron acto de presencia.

Ya adentro del inmueble dos veces mundialista, la porra de los auriazules se hizo sentir con gran fuerza, lo que obligó a que en las pantallas apareciera una solicitud hacia los seguidores de América para entonar el himno de su escuadra y apagar el "Goya" y así hacer sentir el Azteca como su casa, aunque a veces pareciera que no lo es.

Notimex