10 de mayo de 2013 / 06:37 p.m.

Ecatepec• Ante decenas de habitantes de de San Pedro Xalostoc, el nuncio Apostólico Christopher Pierre encabeza una misa en la Iglesia de la comunidad para honrar a las víctimas de la explosión de una pipa el martes pasado.

En las primeras filas de la ceremonia están familiares de los 24 fallecidos así como del gobernador mexiquense, Eruviel Ávila.

El nuncio afirmó que tras la noticia del accidente, el papa Francisco se sintió "muy triste" por lo que envió sus condolencias a los familiares de las personas muertas y hospitalizadas

"Les desea transmitir cercanía espiritual y ofrece sufragios pidiendo a Dios el eterno descanso de los que perdieron su vida ", expresó.

"El Sumo Pontífice imparte de corazón la confortadora bendición apostólica como signo de esperanza en Cristo resucitado", puntualizó.

El Obispo de Ecatepec, Roberto Domínguez, mandó un escrito en el que afirmó hacer plegarias para que los deudos puedan sobrellevar la pérdida de sus familiares.

"He elevado mis plegarias al padre celestial para que nos fortalezca en esta situación difícil", indicó en el texto leído por el sacerdote Jonathan."Nuestra esperanza de cristianos es bien fuerte...Dios es siempre fiel con nosotros", dijo.

"No es fácil aceptar la muerte"

El nuncio Apostólico Christopher Pierre exhortó a los fieles de la comunidad de San Pedro Xalostoc a ser solidarios y ayudarse porque "no es fácil aceptar la muerte".

Durante la homilía en la explanada de la parroquia de la comunidad, Pierre llamó a los habitantes de la zona a no dividirse ni dejar solo a ninguno de los afectados por la explosión de una pipa el martes pasado.

"No es fácil aceptar la muerte, no es fácil aceptar la violencia. La respuesta es la solidaridad, el amor. Ayudarnos para que realmente seamos todos personas dignas", dijo en el estrado colocado junto al altar.

"Necesitamos ayudar, consolar, estar atentos al sufrimiento, acompañar a los que nos dejaron. La vida no es solamente en este mundo que hay algo más…", añadió.

También explicó que el Obispo de Ecatepec, Roberto Domínguez, envió sus condolencias desde Roma. Además, hizo hincapié en que en estos momentos de tristeza, ninguno de los familiares afectados por el accidente puede quedar solo.

"No es el tiempo de dividirse, de robarse, de poner violencia en la comunidad. Hay que ayudarse, hay que ser solidarios", destacó."La dificultad más grande es la soledad, especialmente cuando alguien desaparece de nuestras familias", agregó.

  ADRIANA ESTHELA FLORES