20 de mayo de 2013 / 12:43 a.m.

Guerrero • Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa denunciaron que en dos ocasiones hombres armados han irrumpido en su plantel y han golpeado y amenazado a sus compañeros, que aportaron información sobre el desalojo del 12 de diciembre de 2011, el cual derivó en el asesinato de Jorge Alexis Herrera y Gabriel Echeverría.

En conferencia de prensa, integrantes de la sociedad de alumnos Ricardo Flores Magón dieron a conocer que las incursiones de los desconocidos se registraron los días 8 y 14 de mayo.

Argumentaron que los denunciaron hasta hoy por el temor que generaron las amenazas y el tipo de armas que portaban, las que sin precisar calibres señalan que “eran tipo metralletas”.

El primer hecho quedó registrado a las 21:00 horas del 8 de mayo, cuando los alumnos Diego Castro Domínguez, Carlos Vázquez y Juan José Reyes Aguilar se dirigían de la sala de cómputo hacia sus dormitorios en la Normal Rural.

“"Sujetos desconocidos con armas de alto poder los interceptaron con violencia y los empezaron a golpear en diferentes partes del cuerpo, al tiempo que les decían; ‘¡hijos de la chingada!, a ver si ya le bajan de huevos con sus desmadres contra el Gobierno; no sigan con sus pinches escándalos o se los va a cargar la chingada. Si siguen con sus pinches marchas les va a pasar lo que a sus lacras compañeros que se murieron"’”.

Detallaron que aproximadamente a las dos de la mañana, los estudiantes José Mejía Robledo, Sergio Ramírez Domínguez, Diego Castro Domínguez, Juan José Reyes Aguilar, Carlos Vázquez y Gerardo Torres se encontraban descansando en su dormitorio, cuando de manera furtiva dos personas con armas largas empezaron a patear la puerta con violencia y la abrieron, apuntando con sus armas a los jóvenes y luego los amenazaron.

Aseguraron que les dijeron: “"¡No se muevan pendejos, porque se los va a cargar la chingada!"”

Denunciaron que los hombres comenzaron a revisar papeles y otras cosas, para llevarse varias memorias USB y dos computadoras, además de cuadernos de apuntes, credenciales de elector y luego se retiraron.

Antes de abandonar el dormitorio les advirtieron: “Si empiezan con sus pendejadas de abrir la boca, ya sabemos dónde viven sus familias”.La sociedad de alumnos condenó los dos actos de agresión y señaló que grupos que actúan en la ilegalidad pretenden silenciarnos por la vía de las armas.

Indicaron que el hecho no puede desligarse de la reciente liberación de los policías ministeriales, Rey David Cortés Flores e Ismael Matadama Salinas, que eran las únicas personas detenidas a partir del desalojo del 12 de diciembre de 2011.

También señalaron que no se puede separar a las dos agresiones de la golpiza y detención que les propinó un grupo de policías federales el 7 de mayo en la carretera Chilpancingo-Iguala, cuando realizaban labor de boteo para celebrar el Día de la Madre en la cabecera municipal de Tixtla.

Uno de los estudiantes agredidos, Diego Castro aportó su testimonio contra los dos policías recién liberados, en tanto que Gerardo Torres, es el joven de 19 años al que persona de la Procuraduría de Justicia le sembró un rifle AK-47 y lo obligaron a dispararlo, con la intención de incriminarlo en el asesinato de sus propios compañeros.

Aunque Diego y Gerardo son agraviados y testigos al mismo tiempo, señalaron que hasta el momento no han recibido ningún tipo de medida cautelar, por el contrario, se les ha hecho objeto de una campaña de desprestigio y estigmatización, que coloca al alumnado en una situación de vulnerabilidad.

Por eso exigieron que se maneje la verdad en torno al asesinato de sus compañeros Jorge Alexis Herrera y Gabriel Echeverría, que se otorguen las medidas cautelares y que se detengan las acciones de hostigamiento contra la comunidad estudiantil de la normal.

A pregunta expresa, Diego Castro reconoció que hay temor a que las haya más incursiones de gente armada y que incluso, las consecuencias de las mismas sean más graves.

“"No debemos olvidar que el único testigo de cargo que había contra la Policía Federal, Jaime Galván fue asesinado en condiciones extrañas"”, indicó.

También sugirió recordar que en la conferencia del 16 de mayo, cuando dio a conocer su renuncia al cargo de procuradora del estado, la abogada Martha Elva Garzón Bernal dijo que ya tenía todo afianzado para que se ejerciera la acción penal en el caso de Gonzalo Miguel Rivas Cámara, el empleado de la gasolinera Eva II que murió a consecuencia de la explosión de una garrafa de gasolina abandonada en una bomba despachadora.

En ese caso, dijo que los hombres que incendiaron el expendio vestían playeras rojas con la leyenda de Ayotzinapa y cuando fueron perseguidos por otros trabajadores de la gasolinera, corrieron hacia el lado de los federales sin que se les marcara el alto.

Tras las incursiones dijeron que tomarán medidas de seguridad interna, aunque reconocieron que ante una agresión de gente armada con rifles de alto poder muy poco podrán hacer.

“"Los agresores venían vestidos de civil, portaban armas largas, no sabemos que calibre pero eran tipo metralletas, por eso no pudimos hacer nada"”, indicó Gerardo Torres.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN