17 de enero de 2013 / 06:58 p.m.

En su tercer día de movilizaciones, un grupo de 150 normalistas tomaron la principal planta de abasto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en contra de la aprobación este jueves de la reforma educativa.

Los inconformes se apoderaron de un tráiler y camiones de cargas que utilizaron, junto con piedras, como barricadas para impedir el paso a las instalaciones de la planta.

Un centenar de pipas se encuentran varadas en la carretera ante la imposibilidad de ingresar al sitio que es la primordial fuente de abasto de combustible de a zona de los Valles Centrales.

En tanto los profesores de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) mantienen por cuarto día acordonada la sede del Congreso Local, donde también han montado un campamento.

Mientras tanto, diputados locales han determinado trasladar su sesión legislativa a una sede alterna ante la falta de condiciones para desarrollar sus actividades.

El Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Javier Villacaña calificó como un exceso la actitud asumida por los profesores y normalistas que se encuentran lesionado los derechos de terceros para valer su fuerza de presión y combatividad ante los legisladores para obligarlos a rechazar la reforma educativa.

“"Ellos tienen de su lado hasta el propio presidente de la Comisión Permanente de Educación de la Cámara de Diputados que es maestro, y tienen entendido que la mayor parte de las fracciones y bancadas estamos dispuestos abordar el tema con gran responsabilidad, descartándose cualquier posibilidad que de ocurra un albazo legislativo”".

Afirmó que para que la reforma educativa pueda ser aprobada en Oaxaca se requiere de una mayoría calificada de al menos 28 votos y solo el PRI tiene 15.

Indicó que “"más allá de que si alcanzamos mayorías o no, consideramos que sería un mal antecedente para Oaxaca que su legislatura local no aprobará una reforma educativa de tal envergadura”".

 — OSCAR RODRÍGUEZ