12 de julio de 2013 / 02:09 a.m.

"No sabía que me le iban a dar", dijo el pitcher dominicano en su armario.

Salazar empezó a doblar la tarjeta por la mitad para guardarla en su mochila, pero Tony Amato —el supervisor del vestuario de los Indios— le dijo que no lo hiciera. Fue el único error del novato.

Salazar lanzó seis entradas de manera estupenda para llevarse la victoria en su debut en las mayores, guiando a los Indios de Cleveland a un triunfo el jueves de 4-2 sobre los Azulejos de Toronto.

El novato de 23 años, que inició la temporada en categoría Doble A, sólo permitió una carrera y dos hits. No otorgó un imparable hasta el sexto episodio y ponchó a siete. Lanzó con el aplomo de un veterano y dio a los Indios una sólida actuación.

"Estuvo enorme", dijo el manager de los Indios Terry Francona. "Es un muchacho con un talento especial".

Salazar fue llamado de las menores para un apertura. Regresará a la sucursal de Triple A en Columbus, pero es previsible que Salazar vuelva a Cleveland para quedarse de manera permanente.

"Creemos que este muchacho tiene un futuro muy brillante", dijo Francona.

Chris Pérez recibió una carrera en una irregular labor en la novena entrada pero sumó su 11mo salvamento de la campaña.

El venezolano Asdrúbal Cabrera conectó cuadrangular en la primera entrada frente al abridor R.A. Dickey (8-10) y Lonnie Chisenhall produjo una carrera en una sexta entrada en que Cleveland anotó dos veces.

En la alta del sexto, el dominicano José Bautista pegó doblete impulsor de carrera en la única carrera de Toronto frente a Salazar.

Salazar dijo que rezó para que los Indios anotasen en la parte baja para conseguir la victoria. Cleveland, que había desperdiciado varias amenazas ante Dickey, respondió con dos anotaciones.

"Había estado esperando por este momento durante siete años", dijo Salazar, quien firmó con los Indios en 2006 y tuvo que someterse a la operación Tommy John en el codo en 2010. "Lancé cinco innings sin hit. Después del juego, todos me bañaron con cervezas. Fue algo fantástico".

Salazar recibió dos pelotas para guardar como recuerdos: la del primer ponche y la del último out. Dijo "todo el mundo" en su pueblo natal de Cabrera se reunió en un parque para verle lanzar ante Toronto.

 AP