2 de noviembre de 2013 / 05:34 p.m.

Monterrey.- En los últimos 20 años ha tomado una fuerza propia de su carácter milenario pues hoy escuelas, trabajos e instituciones culturales montan el propio cada 2 de noviembre.

Aunque austeras, las tradiciones para honrar a los muertos existen en los pueblos y comunidades de Nuevo León.

La hospitalidad de familiares y vecinos al fallecer la persona, limpiar las tumbas, la fotografía fúnebre o colocar piedras sobre las lápidas son pequeños actos que dan identidad del nuevoleonés ante la muerte.

Hablamos de costumbres que se daban en los pueblos desde finales del 1800 hasta comienzos de la década de 1960, aunque en algunos casos todavía continúan.

Durante muchos años fue una costumbre muy fuerte el fotografiar a los niños y adultos fallecidos. A este acto se le llamó la fotografía fúnebre, y hasta hace 30 años todavía se practicaba en ejidos y rancherías.

Un ritual que poco se ha explicado es el de colocar piedras sobre las tumbas, esto se hacía para representar que el recuerdo hacia la persona fallecida permanecería toda la eternidad, como las piedras.

Llevar música al camposanto, ya sea fara-fara, mariachi o ahora vallenato, se podría decir que se trata de un rito reciente pues hasta hace 30 años no era bien visto generar ruido o llevar comida a estos lugares.

Gustavo Mendoza Lemus