24 de mayo de 2013 / 12:47 a.m.

El hecho de perder en el último segundo, nada menos que un partido de playoffs fuera de casa frente a los actuales campeones de la NBA, el Heat de Miami, podría desmoralizar a los Pacers de Indiana.

O tal vez no.

"Nuestra confianza se ha fortalecido", dijo el jueves el entrenador de los Pacers, Frank Vogel.

Casi 12 horas después de que LeBron James anotó en una jugada mientras el reloj de juego expiraba en tiempo extra para dar al Heat una victoria en el primer partido de la final de la Conferencia del Este, los Pacers lucían más animados que decepcionados a su llegada para entrenar en la arena donde todo se vino abajo en el primer juego de la serie. La decisión de un irresoluto Vogel de dejar al pivote Roy Hibbert en la banca en la última jugada sigue afectándoles, pero los Pacers insisten en que se encuentran mentalmente bien.

Una memoria corta podría ser de ayuda para Indiana en este momento, sobre todo con el segundo partido de la serie a jugarse en Miami el viernes por la noche.

"Muy animados", dijo Vogel. "Nuestra confianza en nuestra habilidad de vencer a este equipo se ha fortalecido después del primer juego. Nuestra familiaridad con los playoffs, con las series de playoffs, aumenta día a día, crece con cada juego, y hay muchas cosas que definitivamente podemos hacer mejor".

Y ese ese punto, los Pacers y el Heat coinciden plenamente.

Por muy intenso y electrizante que haya sido el primer enfrentamiento, que registró 35 empates o cambio de liderato a lo largo de 53 minutos en los que ninguno de los dos equipos tuvo una ventaja superior a los siete puntos, tanto los Pacers como el Heat esperan que el juego del viernes sea simplemente mejor.

Igualar el nivel de drama podría ser difícil, pero el nivel de juego en sí, piensan, mejorará. Resulta fácil creer que sucederá, tras un primer juego de la serie en el que ambos bandos registraron demasiadas pérdidas de balón —20 por Indiana, 21 por Miami, inusual para los dos— y el juego en ocasiones se tornó agitado gracias en parte a 58 faltas personales cometidas.

"Vamos a jugar mucho mejor", dijo el pivote del Heat Chris Bosh después de una sesión de análisis de video y entrenamiento en la cancha el jueves. "Esperamos eso de nosotros. Sabemos que ayer no mostramos el nivel de campeonato que necesitamos para ganar la serie, y por último ganar la final. Tenemos que hacer un mejor trabajo a la defensiva y a la ofensiva para controlar el balón, hacer un mejor trabajo en los rebotes, hacer un mejor trabajo para impedir algunas de sus jugadas".

Pese a todos los sensacionales argumentos surgidos del primer partido —los 30 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias de James, la marca perfecta de Chris Andersen al acertar sus siete tiros de campo, la labor de David West y Hibbert al combinarse para encestar 20 disparos— las estadísticas por sí mismas muestran muchas áreas en las que las cosas pueden mejorar para ambos bandos el viernes.