EUGENIA JIMÉNEZ
19 de mayo de 2013 / 03:04 p.m.

México • Los obispos de Michoacán, ante la ola de violencia que se vive en la entidad, exigieron a las autoridades su urgente y eficaz intervención, y no solo conformarse con “declaraciones mediáticas".

Argumentaron que la inseguridad provocó el surgimiento de policías comunitarias y en días recientes el crimen organizado ha impedido la llegada de alimentos a comunidades que viven en pobreza.

En su mensaje, el arzobispo Alberto Suárez Inda, los obispos Javier Navarro, José Luis Castro y Miguel Patiño afirmaron que les "duele profundamente la sangre que se ha derramado, la angustia de las víctimas de los secuestros, los asaltos y las extorsiones".

Comprendemos, señalaron, los desafíos que afrontan las autoridades políticas, civiles y militares en todos los niveles de gobierno, pero "les pedimos que no se conformen con hacer declaraciones mediáticas, y que en cambio se hagan presentes en los diferentes ambientes para conocer de cerca la problemática", así como escuchar a las víctimas e instrumentar soluciones efectivas para encontrar a desaparecidos.

Lamentaron las muertes por las confrontaciones del poder criminal las de quienes han sido ejecutados con crueldad y frialdad inhumana, además de los excesos que se dan en algunos casos al buscar a los delincuentes.

La situación en Michoacán, indicaron, es preocupante ya que "hay gran incertidumbre e impotencia en los empresarios y trabajadores del campo y de las ciudades ante la amenaza del eventual cierre y destrucción de negocios y centros de trabajo con las consiguientes pérdidas económicas para todos".

Entre la población, denunciaron, "hay un permanente sentimiento de indefensión y desesperación, y se añade el enojo y el miedo a causa de la complicidad, forzada o voluntaria, que se da entre algunas autoridades y la delincuencia organizada, hechos que a muchos les consta y ante el cual nada se puede hacer para evitar represalias y no exponer incluso la propia vida. Es generalizada la percepción de que falta eficacia en las autoridades federales, estatales y municipales para garantizar la seguridad".

Agregaron que no extraña el surgimiento de las "policías comunitarias" como consecuencia del "hartazgo" de la población, aunque admitieron que aumentan la confusión de quienes se ven rodeados por grupos armados de distinta procedencia, “muchos de los cuales se autonombran defensores de los intereses de la gente y hasta pretenden actuar en nombre de Dios".

En las cinco diócesis —Morelia, Zamora, Tacámbaro, Apatzingán y Ciudad Lázaro— que cubren territorio de Michoacán y algunos municipios de Guanajuato y Guerrero, se dan situaciones similares, pero los pueblos que más sufren son los de la Tierra Caliente, indicaron.