30 de mayo de 2013 / 01:32 p.m.

Todo era elogios para José Manuel de la Torre. Hasta hace poco. La selección mexicana de futbol marchaba más que segura rumbo al Mundial de Brasil 2014. Muy bien arropado el proceso por grandes resultados, como la obtención de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres del año pasado. Pero tres empates en el hexagonal de la Concacaf, tres puntos de nueve posibles, han puesto a temblar el proyecto que encabeza y aún su permanencia como seleccionador ha sido puesta en duda.

¿Te lastima que haya quienes hayan pedido ya tu cabeza?

"No, porque sabemos que esto es así."

¿Qué tendría que pasar para que México no clasi?cara a un Mundial?

"Nunca pienso en eso, pienso en lo que quiero lograr, no en lo que no quiero lograr."

¿Pero ni por tantito te ha pasado por la cabeza?

"Nunca voy a pensar en que voy a perder; el enfoque adecuado es pensar en lo que quieres lograr, porque entonces te hundes en los pensamientos negativos; yo busco todos los pensamientos positivos."

José Manuel de la Torre, Chepo como todos le llaman y a él no le desagrada nada que le llamen así, es pura convicción. Sabe tensar su rostro, ?jar la mirada, mover las manos para reforzar sus palabras y convencer o ganar una discusión con un tono de voz enérgico y cortante. Podría ser un gran competidor en esas guerras adolescentes para ver quién puede sostener más la mirada sin parpadear.Y uno al verlo tan de cerca, en este cara a cara que no le ha concedido más que a contados medios y periodistas desde que es el seleccionador, lo primero que piensa es que qué bueno que sea así, pues lo que se le viene a él y al Tri en los próximos días puede resultar desastroso si no se encara con el su?ciente carácter y una gran dosis de determinación.

Dos juegos consecutivos de visitante: ante Jamaica y Panamá, el 4 y 7 de junio; contra Costa Rica, en el Azteca, el 11 de junio. 270 minutos para poner todo en su lugar o para enfrentar el despido, el drama y la vergüenza.

Reconócelo, Chepo, seguro imaginaste que se iba a pasar de forma perfecta al Mundial, ganando todos los partidos…

"Siempre lo sueñas, siempre trabajas para eso, sabiendo que no siempre se puede dar, pero para eso trabajamos."

Pero hoy, a unos días de que enfrentes estos tres partidos tan importantes, tan seguiditos ¿estás plenamente convencido de que la selección va a estar en Brasil 2014? 

"Desde luego que sí, si no estuviera convencido, ya me hubiera hecho a un lado, o no hubiera entrado desde el principio."

ENTRE LA SENSIBILIDAD Y LA MALA VIBRA

Chepo, permíteme retomar esto: no me digas que no te lastima que duden de ti, no me digas que no llegas a decir: 'qué bárbaros, les estamos armando todo esto y mira cómo me juzgan a las primeras'.

"Ustedes hacen su labor, desde el primer día les dije a los periodistas que de una u otra manera somos compañeros de trabajo, nada más que estamos en diferente sector. Cada uno tenemos nuestro rol y solo nos debemos respeto en nuestra convivencia diaria. Pero vamos para el mismo lugar, porque no creo que nadie quiera que México no vaya al Mundial, no creo que nadie quiera que no nos vaya bien."

Te oigo muy diplomático. ¿No crees que haya quienes realmente están deseando que no le vaya bien a la selección y quieran que fracases? ¿No sientes esa mala vibra?

"No les hago caso, principalmente porque estoy enfocado en lo mío, lo que está en mis manos es a lo que tengo que poner atención."

Pero en algún momento esa vibra negativa se puede o se debe convertir en una motivación para ustedes…

"Mira, si tú estás pendiente de lo que pasa afuera estás en función de los demás; nosotros estamos en función de nosotros mismos, no me interesa mucho lo que se diga afuera, me interesa más lo que decimos adentro."

ENTRE LA AUTOCRITICA Y EL ELOGIO

Si algo le ayudó a José Manuel y a su cuerpo de auxiliares para ?jar desde un inicio una percepción positiva de su proceso y gestión, fue su capacidad de trabajo. Él y sus auxiliares aparecen por todos los estadios para ver partidos, acuden todos los días al Centro de Alto Rendimiento, sí… aunque la selección no esté en actividad. Y en lo que tiene que ver con la cancha, se ?jó un estilo de juego fácil de ver y entender: intenso y solidario en todas sus líneas, con movilidad y entrega, con obsesión por abrir las bandas, por recuperar la pelota…

Estos valores, a raíz de estos resultados no satisfactorios que se han dado en las tres primeras jornadas de la eliminatoria mundialista, ¿están intactos? ¿No será que el equipo ha dejado de ser intenso y dejado de hacer la tarea? 

"Sabemos que no siempre vamos a estar arriba, que hay altibajos y espero que eso altibajos, ojalá, sean cortos. Los momentos altos tratamos de mantenerlos lo más posible. Y bueno otra clave es que en los momentos bajos los resultados no sean tan malos, que nos tengan en una posición adecuada para cumplir los objetivos. Yo sé que este bajón que tuvimos ahorita, sobre todo en los resultados, es un momento duro. El objetivo principal es el pase al Mundial."

¿Hay autocrítica en tu grupo? Yo no la noto mucho, no he visto la capacidad de decir en público: 'sí, hoy jugamos mal'.

"Mira, normalmente platicamos en el vestidor mucho antes de poder salir a hacer comentarios a la prensa, ¿qué fue lo que pasó?, ¿cómo están las cosas?, ser muy claros y muy objetivos con nuestro partido. Claro que somos muy autocríticos. Y el discurso con los jugadores es claro: hoy no jugamos bien, pasó esto aquí, tranquilos, tenemos la oportunidad de revertir las cosas. O se jugó muy bien, felicidades… De alguna manera haces un comentario donde a ellos los puedas ubicar, los puedas orientar."

A ti no te da miedo decir que tu objetivo es ser campeón del mundo…

"El decirlo no me implica ningún temor, más bien es reto…"

Pero es que otros no se han atrevido.

"No, no, no. Yo no voy a ir a una competencia si no voy con la ?rme intención de ganarla; sabemos que no es fácil, sabemos que hay rivales que a lo mejor tienen mejor capacidad, que tienen mejores jugadores, más jugadores, lo que tú quieras y gustes, pero como grupo de trabajo sabemos que somos buenos y que aquí nadie es indispensable, sino se trabaja en función de un equipo.

"El que llegue aquí, desde le gente que trabaja en los campos, en la utilería, en todo, sabe perfectamente que su labor es importante para nosotros y que les damos su valor y que eso nos complementa para poder ser un grupo de trabajo fuerte; entonces, no podemos dejar detallitos a la deriva, o decir 'no pasa nada', ¡porque sí pasan cosas!, sí se te revierten, y a lo mejor la gente dice ¡ah, qué exagerado! No, siempre he sido así y busco que la gente que nos acompaña en esto sea así, porque podemos lograr cosas interesantes; ya se ha mostrado con las selecciones menores, con los Juegos Olímpicos, ¿por qué no lo vamos a hacer con la mayor?, ¿quién me dice que no puedo hacerlo? Entonces, yo no me pongo límites, porque al momento de que me pongo límites dejo de crecer".

¿En tu mente aparece la imagen de que te están entregando la Copa del Mundo?

"Siempre lo he soñado, desde niño, verme con la Copa. Cuando jugaba en juveniles, infantiles… cuando llegué a Primera División, ¿por qué no me lo voy a imaginar ahora que estoy en selección nacional?

Tú le preguntas esto a un muchacho de 17, de 15 años y te va a decir: no, no, no, yo ya soy campeón del mundo. Fuimos campeones Sub 17 dos veces, fuimos terceros en Sub 20, oro en los Olímpicos, ganadores en Toulon, en la Copa Oro… Yo soy campeón, ¿por qué? Porque su generación ha sido así, en ella ha estado cambiando todo para bien. Y la gente que no se imagina que puede lograr las cosas, no llega a ningún lado, pero ¡aguas!, no nada más es imaginártelo. Aquí de lo que se trata es de cómo estructuras todo para que puedas ir poco a poco logrando objetivos. Y no de ahora, este buen trabajo viene ya desde hace tiempo cuando los presidentes y los dueños de los clubes se organizaron para desarrollar a los jóvenes, cuando decidieron invertir en ellos, por eso las selecciones menores han dado tan buenos resultados a nivel mundial."

Rafael Ocampo | La Afición.com