26 de julio de 2013 / 11:29 p.m.

 

Ciudad de México  • Cobijado por las alas azules de un ángel, apareció Francisco Céspedes al centro de un oscuro escenario que se iluminó poco a poco al tiempo que sonaba “¿Dónde está lavida?”. Así, el cantante de origen cubano dio inicio a una velada donde llevó a los fanáticos a un recorrido por su trayectoria musical.

Céspedes regresó a escenarios mexicanos, ahora sin compañía después de que en su últimoproyecto musical, Armando un Pancho, el intérprete hizo copla con Armando Manzanero. En la última parte del repertorio que ofreció en la primera de dos presentaciones que planeó en el Lunario del Auditorio Nacional, Francisco interpretó “Esta tarde vi llover”, canción de Manzanero, quien no pudo acompañarlo por compromisos laborales.

Con vestimenta negra y una visible pérdida de peso, el también compositor complació a los fanáticos que asistieron a la íntima presentación donde la tenue luz y el sonido de dos teclados, una batería y una guitarra fueron la combinación perfecta para algunas parejas de enamorados que se encontraban en el lugar.

La mayoría del tiempo Céspedes permaneció de pie recorriendo el escenario, bailando y bromeando con el público, en pocas ocasiones se sentó en una silla alta para interpretar temas como “Que tú te vas” y “Quédate más”, donde el espectáculo visual corrió a cargo de una pareja que bailaba contemporáneo por el espacio.

La noche transcurrió entre temas de sus producciones pasadas y adelantos de su próximo material; “Delante de un tal vez”, “Todo es un misterio”, “Yemaya”, “Ella”, “Qué lejos” y “Nadie como tú”, fueron algunas de las 25 melodías que se escucharon, aunque las más coreadas por los presentes, fueron: “Pensar en ti”, “Señora”, y “Vida loca”.

En un momento del concierto, Céspedes paró la música para que Joaquín, un hombre que estaba entre el público, entregara anillo de compromiso a su novia Alejandra, causando los aplausos de los asistentes. El cantante cerró el breve momento deseándoles felicidad y “que tengan 10 hijos cada año”.

Se acercaba el cierre, y los aplausos de los fanáticos hicieron que Céspedes regresara para interpretar “Solamente una vez”, tema con el que culminó la noche tal como comenzó, con Francisco envuelto entre las alas de un ángel.

— MARÍA JOSÉ CANTÚ