21 de septiembre de 2013 / 03:48 p.m.

Monterrey • Luego de darse a conocer la noticia sobre la discriminación que sufrieran Alex, Pepe y su hija de dos años, al menos seis escuelas han ofrecido un espacio para la pequeña dentro de sus aulas. 

A lo largo de este viernes, diferentes planteles educativos se comunicaron a MILENIO Monterrey para ponerse a disposición de la pareja gay, cuya hija fue expulsada del colegio Hills Institute, debido a su preferencia sexual

Entre las escuelas que lanzaron el ofrecimiento a la pareja homosexual y su hija están el Colegio Ceibas, ubicado en la colonia Cumbres, y el Instituto Suizo, en el municipio de San Nicolás de los Garza.

La menor fue dada de baja del colegio ubicado en la zona de Cumbres Puerta de Hierro luego de que los directivos supieran que era hija de un homosexual que vivía con su pareja, con quien está casado legalmente.

En ese sentido, la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor (Profeco) anunció este viernes que dio entrada a la queja de la pareja, e informó que buscará un proceso de conciliación entre ambas partes.

Jorge Salazar, delegado de la dependencia, comentó que este caso también se puede ventilar en otras instituciones, sin embargo aclaró que esta dependencia ya toma cartas en el asunto.

“Bueno, aquí este caso se puede ventilar en varias instituciones y la Profeco es una de ellas, la Ley Federal de Protección al Consumidor es muy clara que los productos o los servicios no se pueden negar por religión o preferencias sexuales o étnicas, entonces es un caso que se está ventilando aquí, está en un proceso de audiencia.

“Ya se hizo un primer intento de conciliación, sigue el proceso de conciliación personal donde se girará un citatorio para que acudan los prestadores del servicio y en esa segunda audiencia tratar de conciliar, los abogados conciliadores de esta delegación, al que le toque en turno su labor es conciliar”, declaró.

La postura de la Profeco surge luego de que la hija de una pareja homosexual fuera expulsada del colegio The Hills Institute por tener como papás a dos personas del mismo sexo.

“Hay que recordar que estamos en un estado de derecho, que hay que respetarlo, por eso es el procedimiento que se escucha al consumidor, se escucha al proveedor, se analizan los argumentos, se presentan las pruebas y nuestro principal objetivo es conciliar, llegar a un acuerdo conciliatorio para que sea de beneficio para ambas partes que haya armonía entre consumidor un proveedor, porque así es como sale la gente a la calle con la armonía y por consecuencia la ciudadanía está armonizada”, dijo.

OTRAS QUEJAS

Jorge Salazar comentó que también se han presentado otro tipo de quejas ante Profeco contra de colegios particulares, que son relacionadas con cuotas.

“En ocasiones tenemos algunas (quejas) porque se hace cambio de escuela y no se puede recuperar las cuotas ya aportadas, la ley establece también que deben ser dos meses antes del inicio de ciclo o un mes cuando son ciclos menores, no se tienen muchísimas quejas, pero más que todo sobre eso versan las quejas que existen en cuanto a planteles educativos privados que es donde entra la Profeco”, comentó.

Genera movimiento

El caso de la pequeña Alejandra ha provocado el origen de una petición para solicitar una disculpa pública a la institución educativa de la que la menor fue expulsada.

La petición se hizo a través de la página Change.org, una empresa con más de 40 millones de usuarios en el mundo en 196 países, cuya misión es empoderar a las personas para generar los cambios que quieren ver.

La solicitud de disculpa pública fue creada este viernes en Guadalajara por una mujer de nombre Angélica Molina, y hasta el cierre de edición llevaba 178 firmas alcanzadas.

EN MÉXICO Y EN EL MUNDO

Luego de que MILENIO Monterrey diera a conocer el caso de Alejandra, diferentes medios informativos tanto en México como en el extranjero se interesaron en el incidente que se registró en The Hills Institute, que optó por expulsar a la menor luego de que su padre rechazó ocultar su homosexualidad ante la comunidad, así como una serie de condicionamientos que trataron de imponerle para mantener a la niña inscrita como alumna de la escuela.

DANIELA MENDOZA LUNA Y RICARDO ALANÍS