8 de agosto de 2013 / 03:58 a.m.

En un partido para dejarlo en el costal del olvido, los Tigres empataron 0-0 con el Cruz Azul Hidalgo en un resultado que les complica el panorama dentro del Grupo 2 de la Copa MX.

El equipo de la UANL se quedó apenas con un punto luego de dos partidos, lejos de los punteros en ese sector, Santos y la misma Máquina Jr que suman cinco unidades.

El equipo visitante agregó un punto extra a su cosecha, al superar a los Tigres en el par de duelos entre sí por marcador global de 1-0.

Tigres desaprovechó incluso un tiro penal cobrado por Guido Pizarro a 20 minutos del final, al estrellarlo en el travesaño.

Los dos equipos tuvieron en la parte inicial un gol anulado por situaciones de fuera de lugar.

Anoche, la tribuna registró una floja entrada de 19 mil aficionados, que salieron decepcionados por el pobre accionar de su equipo, sobre todo en la primera parte.

El técnico Ricardo Ferretti presentó el equipo alterno armado para encarar los compromisos de la copa, con un 11 que ha tenido pocos minutos en la liga los últimos torneos, salvo Gerardo Lugo.

Edgar Pacheco comenzó como punta, y en el segundo tiempo se tiró hacia el sector derecho pero los 90 minutos reflejó que la falta de continuidad lo ha dejado lejos del futbolista que fue considerado incluso para la selección nacional.

Luego de 20 minutos, la gente reclamó el exceso de toques de balón laterales en su propio terreno, sin buscar ir al frente.

La gente pidió a coro en la primera parte el ingreso de Jorge Espericueta y festejó cuando finalmente el mundialista juvenil ingresó para los 23 minutos finales del encuentro.

Pepe Rivas portó el gafete de capitán; Alonso Zamora pasó desapercibido en el corredor de la derecha y Jonathan Bornstein enseñó que difícilmente encontrará oportunidades en la liga.

Entre lo rescatable del juego estuvo las ganas de Emilio López en el primer tiempo Uvaldo Luna intentó revolucionar al frente al ingresar luego del medio tiempo, y Gerardo Lugo fue incisivo sobre todo por izquierda aunque nunca hubo una conexión de peligro.

Guido Pizarro comenzó jugando un poco atrás de Pacheco, como media punta, pero ya en el segundo tiempo se dejó llevar por la corriente de ganas que agobió sin éxito al Cruz Azul Hidalgo.

La Máquina se mostró ordenado y con el deseo de pelear cada pelota a pesar de carecer de jugadores de "nombre".

Lo destacado fue el fervor y el permanente apoyo de la barra Libres y Lokos pero el abucheo tras el silbatazo final mostró el sentir de los aficionados.

Tomás Víctor López