14 de febrero de 2013 / 01:44 a.m.

Cuernavaca • Al menos dos comunidades enclavadas en la zona oriente del estado de Morelos iniciaron tareas de autoprotección para inhibir la incidencia de la delincuencia en sus regiones donde el secuestro y la extorsión son delitos comunes y no extirpados aún por las autoridades estatales.

Tetelcingo, en el municipio de Cuautla, y Tenextepango, en Ciudad Ayala, mostraron su hartazgo por la operación de diversas bandas de delincuentes vinculadas también con el robo de autos, homicidios, asalto a comerciantes y tarjetahabientes bancarios, por lo que se organizaron para “vigilar y detener” a los criminales.

El caso más representativo es la comunidad indígena de Tetelcingo, donde los habitantes ya colgaron mantas en puentes y entradas de calles donde aseguran a los ciudadanos que se mantienen en alerta, y a los delincuentes les advierten que serán “ajusticiados” si son vistos en la zona.

En el caso de Tenextepango, el reciente ataque a una anciana en su propia tienda, también encendió los ánimos de los pobladores que desde este jueves comenzaron a organizarse para poner un alto a la operación de la delincuencia en cualquier nivel.

El secretario de Gobierno, Jorge Messeguer Guillén, aseguró que ante las amenazas y los riesgos que representa la operatividad del crimen en la zona, "estamos dándoles toda la atención para que no ocurra nada" y adelantó que el gobierno estatal está atento de lo que suceda en la zona oriente del estado.

La semana pasada, la comunidad de Tetelcingo recibió radios de comunicación, similar a los que usan los cuerpos policiacos para comunicarse entre sí, pero también para reportar toda intrusión delincuencial en el pueblo, donde el pasado 8 de febrero se realizó un operativo donde se detuvo a tres integrantes de una de las bandas criminales que operan en la región oriente del estado.

Messeguer Guillén dijo que el ayudante municipal de Tetelcingo, Artemio Balón Tenango, ha recibido amenazas de muerte, al igual que varios de los habitantes de este poblado, lo cual es reflejo de la operación de bandas, que también están relacionadas con otros delitos.

"Lo que sí es que nuestro posición es muy clara… rechazamos cualquier uso de la fuerza pública, por propia mano", apuntó el funcionario.

David Monroy