7 de febrero de 2013 / 09:29 p.m.

Jugar ante el equipo que lo debutó en el futbol profesional: el San Luis, representa algo único para el lateral del Puebla, Michael Orozco, quien dijo estar consciente de la importancia que el choque ante los potosinos tiene, más porque de por medio va la posición en la tabla del descenso para la próxima temporada entre dichos clubes.

"Va a ser muy importante, representa mucho, jugar en el equipo donde debuté, que viví muchas cosas bonitas, pero ahora defiendo la (playera) que es la del Puebla, sí voy preparado, mentalizado para ganar y celebrar con un triunfo el fin de semana, sería lo ideal. Pensamos más en ganar, en rebasar lo que es el porcentaje, la liguilla saldrá con el tiempo, con los partidos que juguemos, obviamente lo tenemos en mente, es nuestra idea calificar, pero vamos paso a paso, partido por partido, San Luis es nuestro rival que sigue, se juegan muchas cosas, hay muchas cosas importantes para nosotros".

Sentenció que al tener grandes recuerdos de la plaza, no se atrevería a festejar si es que le toca la fortuna de anotar, manifestando su respeto total hacia dichos colores, pero con la seguridad de que podrá salir con los brazos en alto en honor a la victoria para los de blanco y azul, a los que ahora se debe.

"La verdad no (festejaría), como digo, son muchas cosas las que viví allá, mi niña también nació allá en San Luis, la verdad no festejaría, no me ha pasado por la mente, he platicado con mi esposa mucho de eso, la verdad no, más que estar y conseguir los tres puntos que es fundamental. Son muchas cosas también, son casi los mismos dueños, se puede decir que somos hermanos, pero dentro de la cancha cada quien tiene su playera, nosotros estamos defendiendo la del Puebla, vamos a ir a muerte a ganar este partido que para nosotros significa bastantes cosas, de consolidarnos, de ser un equipo importante en esta liga".

En otro orden de ideas, con relación al saldo adverso que su selección, la de los Estados Unidos, cosechó en su visita a Honduras, lamentó lo sucedido, en espera de que el traspié sirva al técnico Jürgen Klinsmann a mejorar, aguardando también un nuevo llamado para defender la causa norteamericana.

Edgar González