EDUARDO MENDIETA
30 de junio de 2013 / 02:11 p.m.

Monterrey • En Nuevo León, más población femenina intenta suicidarse, aunque lo logran más los hombres. Sólo en 2012, según información de la Secretaría de Salud del estado, 192 varones cometieron suicidio, mientras la cifra en el caso de las mujeres fue de 60.

De acuerdo a Juan José Roque Segovia, director de Salud Mental y Adicciones de la dependencia estatal, ocho de cada 10 mujeres tuvieron la intención de quitarse la vida, aunque los varones tuvieron más éxito.

"Hay más población femenina entre la gente que se intenta suicidar, pero no lo logra. Por ejemplo, entre los suicidios que tenemos conocimiento, alrededor de 200 intentos de suicidios del año anterior, ocho de cada 10 eran mujeres; lo intentaron, pero no se murieron", explica.

"Observando los dos grupos de población, nos damos cuenta que hay una proporción muy semejante de hombres y mujeres que intentan quitarse la vida, pero son más los hombres que lo logran que las mujeres, ¿por qué? Porque estamos viviendo la misma situación social, estamos sujetos a los mismos tipos de presiones, a las mismas exigencias, ahora más con la tendencia a igualarl".

No obstante, destaca que respecto a los métodos utilizados para quitarse la vida, existen algunas diferencias.

"El modo de empleo es más efectivo. Entre los que usaron arma de fuego todos eran hombres y los que optaron por ahorcarse la mayor parte eran hombres, y las mujeres que se suicidaron la mayor parte se ahorcaron o usaron veneno, pero no arma de fuego", menciona el director de Salud Mental y Adicciones de la dependencia estatal.

En 2012, Nuevo León tuvo una de las tasas más bajas de suicidio, de 5.4 por 100 mil habitantes, tras registrarse 252 casos, mientras que en 2011 fueron 194 y el año anterior, 220.

En México, la tasa de suicidios es mayor a 7.4 por cada 100 mil habitantes; mientras que en entidades como Tabasco asciende a 14 y en Chiapas hasta 20 por cada 100 mil habitantes. Aguascalientes queda con nueve casos por cada 100 mil personas.

"Es un fenómeno que no tiene estabilidad multifactorial (sic) y a nivel mundial aumenta y en otra época disminuye. Sí tiene que ver con cambios con el nivel de sufrimiento que tiene la población, aunque no hay una relación directa", indica.

 

Detección de patrones

No se tiene un perfil de la edad del suicida. Hay jóvenes de entre 24 a 25 años de edad en cuyos casos se acentuó el problema en el lapso de un año, otros eventos de este tipo se ubican entre los 40 a 45 años, e incluso casos con más de 60 años de edad, en ocasiones ligado al descubrimiento de alguna enfermedad grave.

Además, en 2012, de las 252 personas que se quitaron la vida, 70 por ciento de ellas lo hizo alcoholizado, uno de los patrones destacables a la hora de analizar el fenómeno del suicidio.

"Sí nos encontramos que entre la gente que se suicidó había antecedentes de enfermedades psiquiátricas; en un 30 por ciento nos encontramos fenómenos depresivos que habían sido tratados previamente, pero en el 70 por ciento no.

"Entre la gente que se suicidó el año pasado y el antepasado, más del 70 por ciento eran consumidores de alcohol hasta nivel de abuso, es decir, estaban alcoholizados mientras cometían el suicidio”, explica Roque Segovia.