11 de noviembre de 2013 / 11:32 p.m.

En nuestra ciudad se calcula que existen unos 370 niños que laboran en las calles, y con los cuales se está trabajando en diversos programas, porque generalmente son de bajos recursos que requieren apoyos económicos, explicó el director del Sistema Estatal DIF Nuevo León, José Ramón Carrales Batres.

 

Monterrey.- Para evitar el trabajo infantil, sobre todo el que se desarrolla en la calle, el DIF estatal destinó recursos por 695 mil 815 pesos a diversos proyectos que presentaron los municipios, y otorgó 112 becas escolares a pequeños rescatados de las labores en la vía pública.

En nuestra ciudad se calcula que existen unos 370 niños que laboran en las calles, y con los cuales se está trabajando en diversos programas, porque generalmente son de bajos recursos que requieren apoyos económicos, explicó el director del Sistema Estatal DIF Nuevo León, José Ramón Carrales Batres.

Por medio del Programa de Atención y Prevención del Trabajo Infantil, que antes se llamaba Mejores Menores, se les dará una atención integral, de acuerdo a la problemática que presenten.

Además, los municipios encaminarán sus proyectos para que los niños puedan dedicarse a estudiar, y no tengan que trabajar.

Carrales Batres entregó los recursos económicos a DIF municipales y organizaciones de la Sociedad Civil que desarrollarán sus proyectos para atención y prevención del trabajo infantil.

“Estamos entregando 700 mil pesos en los proyectos a cada uno de los DIFs municipales y alrededor de 200 mil pesos en becas”, dijo el director del Sistema DIF.

Uno de los pequeños beneficiados es Luis Gerardo. Para su mamá, Valeriana Vega, que un niño trabaje para ganarse la vida, es lo normal.

Así creció ella, y así vivieron las generaciones que la antecedieron.

Por eso, al llegar a Monterrey procedente de Oaxaca, para ganarse la vida, mandó a su hijo Luis Gerardo a trabajar, ayudándole a su padre.

Pero aquí, eso es delito.

“Está bien, que no trabaje, pero nomás iba los fines de semana, con su papá”, dice esta mujer mixteca.

El pequeño, de apenas siete años, salía los sábados y domingos con su papá, que es músico ambulante, y mientras él tocaba, el pequeño recogía las monedas de los transeúntes que pasaban.

Eso es parte de su cultura mixteca. Valeriana Vega Cortez comenzó a trabajar desde niña, porque entre los mixtecos, etnia a la que pertenece, los niños deben ganarse la vida y aprender a sobrevivir

“Le ayudábamos a vender chicles, o a limpiar casas, no me acuerdo desde que edad, pero siempre trabajamos”, dice la mujer, que tiene otra hijo más pequeño.

En realidad, no tuvieron problemas legales, porque más que reprimirlos, lo que se busca es que mejoren su calidad de vida como familia, y parte de esto es que los niños tengan oportunidad al estudio, y no se vean obligados a trabajar, cuando tienen edad para jugar.

“En Monterey, según el último censo, existen unos 370 niños que trabajan en la calle, y a los cuales hemos ido sacando de ese entorno”, dice José Ramón Carrales Batres.

Luis Gerardo está apenas en segundo año de primaria, y va bien en la escuela. Ahora ya no sale con su papá, pero a cambio, le dieron una beca de dos mil pesos, y les prometieron algunos apoyos por parte del DIF del Estado.

Quizá el dinero no le dure mucho, pero al menos, podrá tener una infancia normal.

Francisco Zúñiga