1 de febrero de 2013 / 07:07 p.m.

Monterrey • La Reforma Educativa ha causado mucho revuelo y protestas por parte de los maestros

sindicalizados en el Estado; sin embargo, son pocos los padres de familia que conocen los cambios que se proponen.

Aunque, cabe mencionar que la mayoría se muestra a favor de ella al confiar que es una medida que va a beneficiar la calidad educativa de sus hijos.

En un sondeo realizado por Milenio en dos escuelas públicas de Monterrey, los padres de familia dijeron que han recibido informes por parte de los maestros acerca de la Reforma Educativa, pero afirmaron no conocer mucho del tema.

"No conozco completamente a detalle, pero creo que es bueno, es un cambio", expresó un padre de familia afuera de la escuela Anexa a la Normal Superior.

La mayoría de los padres dijeron que confían en que la iniciativa del Gobierno Federal tiene el propósito de mejorar la educación pública.

"Me parece una muy buena decisión e importante porque hay que superarse cada vez más", comentó un padre de familia.

"Si es mejor, pues adelante", agregó otro de los entrevistados.

Por otro lado, aunque son minoría, también están los padres de familia que no están de acuerdo con la Reforma y temen que ésta afecte a los maestros de manera negativa y por consecuencia la calidad educativa no mejore.

"Definitivamente no estoy de acuerdo. Tengo una hija que es maestra y ella me dice que no es conveniente para los maestros que tienen cierta antigüedad", afirmó una madre de familia que también habló de las incongruencias en el proceso.

Otra persona se mostró conforme con el sistema actual:

"No estoy de acuerdo. Así estamos bien, porque nada más pagamos poquito de cuotas que pone la mesa directiva", dijo la madre de familia de la escuela José Alvarado 2, ubicada en la colonia independencia.

Años sin luz

Las madres de familia de la escuela José Alvarado 2 aprovecharon la presencia de los medios de comunicación para denunciar un problema que aqueja a la escuela desde hace más de cinco años: no hay electricidad.

"La escuela tiene más de 50 años, ya las cosas están muy viejas y la electricidad no funciona. Los niños trabajan a oscuras y hay niños que ya tienen que usar lentes porque no ven bien", explicó una de las madres de familia a Milenio.

Aseguraron que la escuela primaria necesita un nuevo transformador y cambiar el cableado para que los niños vuelvan a estudiar con la iluminación adecuada.

Además, mencionaron que han reportado el problema múltiples ocasiones a diferentes autoridades y que han sido ignoradas en su petición para mejorar las condiciones de la educación de sus hijos.

FRANCISCO ZÚÑIGA