MARÍA JOSÉ CANTÚ
1 de junio de 2013 / 08:46 p.m.

Acapulco • Previo a su presentación en el Festival Acapulco, los Jonas Brothers tendrán una convivencia con un selecto grupo de fans, quienes podrán acercarse a los cantantes para tomarse una foto, recibir un póster edición limitada, una bolsa y una playera por la cantidad de 2 mil 500 pesos.

Para Andrea Calleja los 60 segundos que pasará cerca de los hermanos le son suficientes, y el precio le pareció accesible en comparación de la convivencia en su visita al Distrito Federal, que costó 6 mil pesos.

La discreta llegada de la agrupación movilizó a las Jonáticas, como se hacen llamar las fans, quienes a través de las redes sociales recabaron la información que llevó al aeropuerto de Acapulco a algunas desde las 10 de la mañana, portando pancartas gigantes, pompones de porristas y regalos para sus ídolos, animándose al paso de las horas con porras y canciones de la agrupación.

A pesar de que algunas personas de seguridad del aeropuerto les aseguraron que los Jonas Brothers se habían ido ya, las más de 50 fanáticas no creyeron estas declaraciones y como buenas fans permanecieron en el lugar hasta las 17:00 horas en espera de que llegaran los vuelos programados de México y Estados Unidos al puerto.

Una falsa alarma causó su euforia, cuando aparecieron algunos de los músicos que acompañan al trío, y su papá, a quien fotografiaban y llamaban "Papá Jonas" mientras abordaba una camioneta negra.

Se espera un lleno en el concierto que ofrecerán los extranjeros hoy, pues Nora Linda, una de las integrantes del club de fans, aseguró la llegada de Jonáticas procedentes de diferentes partes de la República Mexicana como el Distrito Federal, Jalisco, Tamaulipas, Monterrey e incluso desde Cancún.

Claves

La espera

- Las niñas de entre 13 y 19 años acampan a las afueras de Mundo Imperial desde el viernes a las cinco de la mañana, pues la entrada general no les impedirá verlos de cerca.

- Algunas de las chicas se acompañan de sus padres.

- Fue tal la euforia, que algunas de ellas lograron el permiso de sus papás para no asistir a la escuela.