Ricardo Alanís
3 de enero de 2013 / 04:04 a.m.

Aunque el año anterior  se regaló una motocicleta a quien pagó primero el refrendo, este año el contribuyente sólo recibió sólo una canasta con dulces de leche.

 

 

Desde las 09:00 horas del lunes 31 de diciembre, don Dionisio Mendoza Moreno se paró a afuera del Pabellón Ciudadano para pagar los impuestos de refrendo de sus dos vehículos, dos días después de hacer fila fue el primer en cumplir con esta obligación.

 

Aunque el año pasado el "ganón" en la fila se llevó como reconocimiento, una motocicleta nueva, en esta ocasión a este ciudadano lo premiaron solamente con canasta con dulces de leche.

 

Después de la larga fila, a las 8:30 horas de este miércoles algunos medios de comunicación fueron testigos de que fue el primero en cumplir, y antes de retirarse cuando los reporteros pensaron que pudieran obsequiarle también a él una motocicleta, recibió un cálido abrazo del actual director del Instituto de Control Vehicular, Juan Ernesto Sandoval, y eso sí: su dotación de natillas.

 

Y aunque este obsequio es modesto y sabroso, don Dionisio ni siquiera podrá saborear los dulces por una razón de salud, pues es diabético.

 

 

Aunque no podrá saborear los dulces, don Dionisio no perdió el ánimo y exhortó a la población a acudir a cumplir con el pago de este impuesto y hasta se dio tiempo de desear un feliz 2013.

 

La otra cara de la moneda la presentó el 2 de enero de 2012 el entonces director del Instituto de Control Vehicular, Pedro Morales Somohano, quien arrancó programa de cobro del refrendo con el reparto de una motocicleta en ese entonces al primer contribuyente que realizó su trámite. El agraciado fue el ciudadano Jesús Moreno Puente.