30 de septiembre de 2013 / 10:08 p.m.

Monterrey.- Ahí entre los escombros quedaron decenas de zapatos, paraguas, ropa y una veladora a San Judas Tadeo que fue colocada por un creyente.

El panorama es desolador en lo que era la construcción de la iglesia Santa Clara de Asis, en la colonia Vistas del Río, en Juárez, Nuevo León.

Pasa mucha gente por ese sitio donde el domingo, había unas 150 a 200 personas escuchando la santa misa.

Algunos se detienen a observar los bloques de concreto, los hierros retorcidos, las lonas, los barrotes de madera, otros simple y sencillamente se pasan de largo.

Aunque la zona está acordonada, es fácil el acceso al sitio donde aún se aprecia una banca y folletos para rezar el rosario.

Los trabajos de demolición continúan todavía, como si con eso, se quisiera borrar la tragedia donde murió el pequeño Alexis Uriel Hernández Moncada, de 11 años, resultando más de 40 personas lesionadas.

Pero el recuerdo de ese accidente donde se desplomaron las bardas, quedará por siempre en los padres del menor, así como en la mente de quienes sobrevivieron.

Por lo pronto, ya no se escuchará la voz del padre oficiando la misa, los cánticos de los fieles católicos, ni el saludo de hermandad se verá.

Y es que aún queda en la incertidumbre sobre quién recaerá la responsabilidad de que esas bardas se vinieran abajo aplastando al menor.

La maquinaria pesada descansa en ocasiones, pero quienes no lo harán serán Oscar y Francisca, quienes ese 29 de septiembre de este 2013, perdieron al único hijo que tenían.

Iram Oviedo