19 de junio de 2013 / 03:18 p.m.

El papa Francisco invitó a un muchacho de 17 años, afectado por el síndrome de Down, a pasear en su automóvil frente a miles de personas.

 

Francisco invitó a Alberto di Tullio a su Mercedes descapotable al finalizar su audiencia general del miércoles, dejando que ocupara el sillón blanco del máximo jefe de la iglesia católica, por lo que el joven aprovechó para sentarse en la silla pontificia, la cual hizo girar sobre ella misma, suscitando aplausos divertidos de la multitud que asistía a la audiencia al aire libre bajo un sol bochornoso.

 

El padre del muchacho, Celestino di Tullio, dijo a The Associated Press que se emocionó cuando el papa se acercó a su hijo: "El papa lo vio, lo abrazó. Luego Alberto señaló al automóvil, ¡así que él lo invitó a subir!".

 

Quizá al papa le llamó la atención la camiseta blanca y azul de la selección nacional argentina de fútbol que llevaba Alberto: un regalo que el párroco de Tullio le regaló el miércoles por la mañana antes de partir de Boiano, cerca de Nápoles, para asistir a la audiencia.

 

Las audiencias de los miércoles concluyen todas las semanas con el saludo que el Papa concede a grupos de minusválidos, quienes asisten acompañados con sus familiares desde una zona específica de la plaza.

 

Francisco suele conversar con ellos, dedicarles particular atención y se despide con besos y bendiciones.