17 de diciembre de 2013 / 04:52 a.m.

La UEFA mide mejor las consecuencias que FIFA, sin esconder las manos destapó las pelotitas y desenrolló los papelitos para que nadie sospechara. Un sorteo en estos días es cosa de magia. Con pulcritud la Champions evitó especulaciones y fue emparejando a los equipos más poderosos del mundo. Entonces apareció Figo el ciudadano de Lisboa repartió la suerte, el primero en aparecer fue el Barça, el auditorio enmudeció, porque a continuación llego el City y tras el Barça y el City, el resto de Europa...

Barcelona vs Manchester City

Todo depende del bíceps femoral, una cosa es el City contra el Barça y otra muy distinta contra el Barça y Messi. Dos meses son mucho tiempo según el futbol moderno, una eternidad, pero ejercitando la paciencia se ha hecho sabio Pellegrini, un técnico de largo plazo. De aquí a febrero el City seguirá avanzando en su modelo, poco a poco se acerca al tipo de juego de aquel Villareal y el último Málaga, ambos brillantes semifinalistas de Champions League, perdedores que dejaron huella.

Pero el tiempo también juega a favor del Barça, porque lo peor que podía pasarle ayer era enfrentar al City hoy, pero no en febrero. Con Neymar más asentado, Messi recuperado y el Tata convencido en las artes de juego que dominan sus hombres: presión, posesión, desmarque. Gran rival para el Barça, con esta clase de equipos se puede dialogar, con otros, caudillos de una sola noche como Inter o Chelsea lo mejor era no cruzar palabra.

Los futbolistas del City parecen aquellos canteranos que no encontraron dorsal en Barcelona, Silva, Agüero, Navas, Touré (ex Barça) y Nasri; interpretan el futbol igual que Xavi, Iniesta, Pedro, Busquets o Alexis. Sin contar a Neymar y desde luego a Messi, las diferencias de lenguaje en medio campo son mínimas.

Bayern vs Arsenal

Los enfrentamientos Guardiola-Wenger alejan del debate a Mourinho, Klopp, Ancelotti o Allegri, técnicos a los que cuesta trabajo entender el placer. Guardiola y Wenger son mal llamados cursis, sibaritas, detallistas. Sus equipos suelen encontrar en el proceso la belleza, mientras el resto, solo encuentran satisfacción en la victoria. Al Arsenal se le acusa de delicado y el Bayern, un poder histórico, hoy prefiere ser identificado con la gracia.

En ambos casos hay mucha gallardía, una característica asociada al riesgo. Aún así, entre poetas también hay clases. Y Guardiola a quien nunca se le escapa el equilibro que justifica la estética, entiende mejor el lado oscuro del futbol que Wenger; demasiado romántico, pálido y frágil. Si al Arsenal de Özil, Wilshere, Cazorla y Girourd le sobra arte, al de Mertesacker, Koscielny, Sagna y Gibbs le falta carácter. No así el Bayern, parejo en ataque y defensa desde Ribéry hasta Boateng. El Bayern es una orquesta, el Arsenal un gran cuarteto de cámara.

Atlético de Madrid vs Milán

Algo muy raro tiene que estar pasando en Milanello para que la figura del equipo sea un futbolista como Balotelli. Milán al igual que Atlético de Madrid ha cambiado su fórmula de liderazgo. No hace mucho, quien se sentaba en el banquillo del Calderón amanecía flotando en el Manzanares. Simeone esta reescribiendo la historia.

A orillas de un río que parecía maldito ha crecido el sentido común, los títulos, los jugadores y un crack como Diego Costa, en este momento el mejor atacante español. Por otro lado la tragedia del Milán se explica a partir de la caída de su caudillo, Berlusconi que en su momento tuvo la visión para hacer de este club un líder revolucionario, hoy lo utiliza como la última tribuna pública que le queda para mantenerse vigente. Ni en sus peores pesadillas la organización del Milán imaginaba parecerse al caótico Atlético de Madrid, como tampoco el Atlético soñó con alcanzar la solidez institucional que alguna vez tuvo su rival de octavos.

Real Madrid vs Schalke

A modo, una serie ideal para Cristiano: "Equipo alemán que no es el Bayern ni el Dortmund visita el Bernabéu". Así deberían anunciar el juego los carteles por la Castellana. Del Schalke 04 el madridismo debería agradecer su falta de compostura en partidos importantes. A veces parece alemán, otras austriaco y termina jugando como suizo. Un Real Madrid en condiciones puede golearlo.

M. United vs Olympiacos

Parecía imposible pero está sucediendo, la grada de Old Trafford tiene más confianza en Javier Hernández que en David Moyes, no es cosa del mexicano, en general el viejo estadio cree más en sus futbolistas que en su técnico. Olympiacos es el típico rival sorpresivo para el United, aquel con el que nunca pensó jugar y con el que nunca puede perder.

B. Leverkusen vs PSG

Una serie silenciosa con dos equipos discretos, el único capaz de montar un escándalo aquí es Ibrahimovic. Leverkusen y PSG son los típicos cuadros etiqueta negra, un par de corceles oscuros, el ganador será una piedra en cuartos.

Chelsea vs Galatasaray

Vuelve Drogba a Stamford Bridge, esta es la noticia. A pesar de ello Mourinho no tiene tiempo para homenajes. Le dará un beso al marfileño, posará para las cámaras, llevará su mejor gabardina para el reencuentro y acto seguido, su Chelsea eliminará uno a cero al Galatasray. La vida según Mou.

Dortmund vs Zenit

El futbol es justo; las lesiones, el mercado y la suerte hicieron trizas al subcampeón de Europa en la fase de grupos, hasta que llego el sorteo y el invierno trajo para el Dortmund un cruce frío. Sin aspavientos, lo justo para avanzar. Klopp estará contento, va a enfrentar un cuadro ruso donde Hulk, el único peligro, espera el Mundial como quien espera el deshielo.

JOSE RAMÓN FERNÁNDEZ GUTIÉRREZ DE QUEVEDO