16 de junio de 2013 / 02:09 p.m.

La mala planeación en el trazo de carriles y la falta de un sistema de drenaje pluvial eficaz afectan a los automovilistas que utilizan a diario las avenidas Morones Prieto y Constitución.

 

Monterrey • Para que las obras del Par Vial se hubieran realizado de manera adecuada, la planeación de los trabajos debió hacerse según las normas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y no bajo las de la Sedesol, como afirman las autoridades estatales, y prueba de ello es la mala proyección del resultado final, que desde su inauguración ha perjudicado a los automovilistas que utilizan este complejo vial.

El urbanista Sergio Joel Vargas, especialista en ingeniería vial, afirmó lo anterior, y destacó las fallas en el complejo de las avenidas Morones Prieto y Constitución, que no presenta buen balanceo de carriles.

"(El proyecto) Dista mucho de cumplir con las normas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, no como equivocadamente dicen en la Secretaría de Obras Públicas del Estado, que las normas de la Sedesol, no tiene nada que ver con las carreteras y con los puentes, que sí tiene que ver la Secretaría de Comunicaciones y Transportes", aseguró.

Además del trazo de carriles, otro punto crucial, a decir del experto en urbanismo, es el diseño de un sistema de drenaje pluvial eficaz.

"Entra uno de repente en seis carriles y luego llegan a dos o a tres carriles, y además la falta de un buen drenaje, buenas subelevaciones, buenas pendientes, todo eso dista mucho de cumplir con las normas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes", dijo.

Desde agosto de 2010, el Gobierno del Estado anunció la implementación de manera provisional del Par Vial de Morones Prieto y Constitución, para dar fluidez a la vialidad, luego de que el paso del huracán Alex causara severos daños a ambas arterias viales. El 17 de diciembre de ese mismo año, el gobernador Rodrigo Medina anunció que pese a que se trataba de un programa emergente, el Par Vial se quedaría definitivamente.

Tras una sesión privada del Consejo Ciudadano de Reconstrucción, cuyos integrantes aprobaron la permanencia del Par Vial, el mandatario dio a conocer la medida en Palacio de Gobierno, que incluyó 28 obras complementarias con una inversión de dos mil millones de pesos. La decisión tuvo el respaldo del entonces alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal, quien originalmente se había opuesto al proyecto, además de la alcaldesa de Guadalupe, Ivonne Álvarez, y el delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Zeferino Salgado Almaguer.

Transporte de carga, fuera de Monterrey

Por otra parte, Vargas recomendó que los vehículos de carga pesada dejen de circular por el Par Vial de las avenidas Morones Prieto y Constitución, porque no cumplen con las especificaciones técnicas ni siquiera para circular por carreteras federales.

"Los camiones de carga que pasan por el área metropolitana de Monterrey están excedidos en peso, en longitudes, en velocidades. El Gobierno del Estado, porque tiene una Ley del Transporte, debe impedir el paso de esos vehículos".

"Las normas de la SCT son muy exageradas, admiten tonelajes muy elevados y camiones de doble remolque; en Monterrey ya no deben circular los camiones de doble remolque, ni los camiones que tienen exceso de carga, hay indiferencia de las autoridades estatales y municipales para controlar eso", dijo.

Reconoció que hay empresarios del transporte de carga que están de acuerdo en que las normas del transporte se respeten, pero de nada sirve si las autoridades estatales y municipales no aplican la ley.

"Los camiones deben tener determinados itinerarios, rutas y velocidades, porque se van por el Par Vial a velocidades excesivas; si las autoridades dicen que la velocidad máxima en carreteras federales es de 80 kilómetros por hora, en vías locales deberían ser de 60 cuando mucho", comentó.

RICARDO ALANÍS